Tomó casi seis meses, pero la Oficina Forense del Condado de Jefferson finalmente determinó la causa de la muerte de Nick y nos envió un informe de la autopsia. Fue una espera muy larga para una información crucial. Y aunque fue muy difícil recibir el informe, nos alegramos de por fin haberlo recibido. No tuvimos el valor de leerlo, así que tomamos una foto a cada página y la enviamos a un amigo médico quién leyó el informe con detenimiento y nos explicó lo que necesitábamos saber.

Con toda honestidad, he dudado bastante en compartir esta información. Sé que muchos de ustedes nos han apoyado tan amablemente durante este tiempo difícil y por esa razón me gustaría que supieran lo que pasó. Mi duda se reduce a esto: no quiero que personas bien intencionadas envíen correos electrónicos con consejos médicos. Por razones obvias, esta situación ha sido extremadamente difícil y hemos tenido que confiar en expertos médicos. Así que explicaré lo que descubrimos, pero les pido que no me escriban por correo electrónico ni por ninguna otra manera al respecto. Gracias por su comprensión.

Esencialmente, la autopsia llevó al diagnóstico de «una presunta disritmia cardíaca de etiología incierta». En otras palabras, por causas que aún se desconocen, el corazón de Nick entró de forma muy repentina e inesperada en un ritmo insostenible que, a su vez, lo llevó a un paro cardíaco. Esto es un presunto diagnóstico, que es lo mejor que pueden hacer en tales casos. Aunque se desconoce la causa, es posible que se determine al consultar con un genetista en las próximas semanas. La prueba genética puede (o puede que no) darnos claridad sobre lo que causó que el corazón de Nick fallara.

Y ahora lo sabemos. Ahora sabemos que el corazón de un joven que, por lo demás sano, puede simplemente pararse. No lo habríamos imaginado. El día que recibimos el informe fue uno de los más duros que hemos tenido desde la muerte de Nick. Sin embargo, también había algo de consuelo en ello. Fue reconfortante en el sentido de que Nick no hizo nada malo y nosotros tampoco. Fue reconfortante en el sentido que las personas que trataron de salvarlo hicieron todo lo que pudieron, ya que, sin equipo especializado, había poco que se pudieran hacer para salvarlo una vez que había colapsado. Y fue reconfortante en el sentido de que fue muy claramente un acto de providencia en el que el Señor simplemente se lo llevó. Todo lo que podemos hacer es doblar nuestras rodillas.

Hace dos semanas hubiera sido la boda de Nick. Escribiré más sobre eso en otro tiempo, pero fue un día extremadamente difícil —un día en el que creo que estábamos de luto por el futuro que nunca será. Él estaba tan orgulloso de estar comprometido, tan deseoso de ser el esposo de Ryn, tan satisfecho de que ella estuviera dispuesta a tenerlo. Ese día visitamos el cementerio y pusimos un ojal de flores de novio en su tumba solo como una muestra de lo que pudo haber sido. Tomé el discurso que habría dado en su boda —un discurso que expresa mi orgullo y lo honra por haberse convertido en el hombre que era— y lo leí allí. Fue tan duro. Tan triste. Tan devastador. Pero el Señor se encontró con nosotros en ese lugar, trayendo confort a través de algunos lectores de este sitio web que casualmente estaban allí al mismo tiempo, que se acercaron y que oraron por nosotros mientras estábamos juntos, cerca de la tumba de nuestro hijo (y a muy corta distancia de la tumba del hijo de ellos). Dios es bueno.

En otras noticias, seguimos bajo la misma orden flexible de permanecer en casa que ha estado vigente desde hace unos meses. Está previsto que expire a mediados de junio y será entonces cuando Ontario comenzará su plan de reapertura incremental. Parece poco probable que experimentemos algo cerca a la normalidad hasta finales del año, en el mejor de los casos. Es un poco difícil mirar al otro lado de la frontera y ver a Estados Unidos normalizando tan rápidamente. Sin embargo, también es alentador presumir que eventualmente llegará por igual nuestro tiempo.

Abby cumplió su cuarentena de dos semanas después de regresar a casa desde Louisville y ahora ha vuelto a trabajar en un supermercado cercano. Michaela tiene otro mes de escuela en línea y luego comenzará las vacaciones de verano. Este año planeamos pasar una semana en una quinta en Quebec para nuestras vacaciones, pero eso todavía está en el aire, entre otras razones porque Quebec y Ontario han cerrado sus fronteras entre sí. Esperamos que se abra de nuevo para julio. Y hablando de fronteras, también tenemos la esperanza de que la frontera de EE.UU.-Canadá se abrirá de nuevo y se eliminen las cuarentenas mandatorias, ya que tenemos muchos amigos y familiares en EE.UU. que están deseando venir aquí y visitarnos. ¿Quién hubiera pensado jamás que nuestros países acordarían mutuamente cerrar sus fronteras, y entonces mantenerlas así durante más de un año?


Hace un tiempo mencioné que mi suegro estaba construyendo una vitrina con soporte para la Biblia de Nick. Recientemente completó ese proyecto y no podría estar más satisfecho con él. La Biblia de Nick está ahora en mi oficina, abierta en 1 Corintios 15 con su mensaje de esperanza. Y justo encima hay un retrato de Nick que una amiga encargó a Caffy Whitney. Me trae gran consuelo, cuando estoy cabizbajo, poder mirar ese retrato, mirar esa Biblia, leer las preciosas palabras, y considerar el día en que él y yo estaremos juntos con Cristo. ¡Ven, Señor Jesús!