Como hombres, responsables delante de Dios de la administración y provisión de los recursos económicos en nuestros hogares (1 Timoteo 5:8), el tema de las finanzas siempre nos concierne. Como joven creyente, deseoso de algún día casarme y tener una familia, la administración del dinero, en múltiples ocasiones, ha ocupado mi mente a tal grado, que he llegado a caer en ansiedad, estrés y preocupación.

A lo largo de los años, he entendido que el manejo correcto del dinero no es menor a otros aspectos de una vida de santificación del cristiano. Como hijos de Dios, hemos sido llamados a ser buenos administradores y mayordomos de los bienes que el Señor nos ha provisto en Su misericordia. Por lo tanto, el uso incorrecto de estos, no le daría gloria a nuestro Padre, y claramente, sería un desperdicio de lo que Él nos ha llamado a hacer con ellos.

Es por esta razón, que libros como Finanzas Bíblicas, del economista y uno de los pastores de la Iglesia Bautista Internacional (IBI) en Santo Domingo, Héctor Salcedo, es de suma relevancia en nuestros tiempos. Vivimos en una sociedad consumista, egocéntrica, egoísta e ingrata, por lo que libros como estos, que nos recuerdan aquellos principios y mandamientos de la Palabra del Señor, son muy importantes para todos nosotros. Gracias a Dios por este material.

¿Por qué un libro cristiano sobre el dinero?

Muchas veces pensamos que el tema de las finanzas y el evangelio no van de la mano, pero es increíble la cantidad de pasajes que hablan sobre el mal y buen uso del dinero. Según un estudio llevado a cabo en el 1973 por Howard Dayton, la Biblia tiene unos 2,350 versículos concernientes al tema del dinero y las posesiones materiales. El pastor Salcedo nos explica, que las razones de la abundancia de estos pasajes en las Escrituras, es que “el dinero puede tener un potencial efecto perverso sobre nosotros”, convirtiendo el dinero en un ídolo en nuestras vidas.

Más adelante, añade que el manejo de las posesiones materiales “revela el estado de nuestros corazones”. Debido a eso, libros como Proverbios y los Evangelios recalcan tanto el tema del dinero, porque “podemos percatarnos de muchas cosas del carácter de alguien al ver como maneja sus finanzas”. El Señor no menosprecia este tema en Su Palabra, porque sabe lo fácil que es para el hombre, hacer del dinero su señor y rey.

¿Qué nos enseña este libro?

Sí, es cierto que la primera palabra del título de este libro es “finanzas”, y que, si te fijas, en su contraportada, podrás observar que fue catalogado como un libro de negocios y economía. Sin embargo, considero que más que un libro de cómo manejar mejor los bienes materiales, es un libro que trata la maldad de nuestros corazones a la luz del uso incorrecto que le damos al dinero, y de nuestra necesidad desesperada del evangelio, en cada aspecto de nuestras vidas. Aquí aprendemos que nuestro manejo del dinero refleja exactamente quiénes somos, o como lo expresa el autor, “tus finanzas son, en gran medida, resultado de lo que eres”.

Por otro lado, aprendemos sobre el peligro de algunos pecados respetables como la avaricia, el materialismo, la falta de contentamiento, la ingratitud, y la idolatría al dinero. En adición, el autor nos explica la importancia del ahorro y las consecuencias del derroche; el problema de las deudas y cómo salir bíblicamente de ellas; nuestros deberes financieros como cristianos, y finalmente (y uno de mis capítulos favoritos), nuestro llamado a la generosidad, siendo este, el resultado de una perspectiva eterna. “Al ser generosos, reflejamos a otros el corazón de nuestro Padre y podemos experimentar la bienaventuranza del que da con la mirada puesta en lo eterno. El evangelio debe transformarnos de tal manera que nos lleve a vivir con una perspectiva eterna y nuestras manos abiertas”.

Otros recursos del libro

Como un libro sobre el mejor manejo de las finanzas, es importante que el autor también nos ayude con algunas medidas prácticas. Podrás encontrar algunas guías en cada capítulo, porque el pastor Salcedo no solo nos presenta el problema, sino que nos da las herramientas, sustentadas por las Escrituras, de cómo hacerlo. En cada uno de sus capítulos, el autor te lleva a un autoanálisis, con preguntas honestas, esperando respuestas honestas, con el fin de que escudriñes, en lo más profundo de tu corazón, aquellas motivaciones, deseos y pecados que sigues alimentando.

En adición a los siete capítulos que el libro contiene, al final del mismo, el autor añade cuatro capítulos extras de apéndices que te invito a leer. En esta sección se habla sobre la inversión, la elaboración de un presupuesto familiar, las deudas y errores a evitar sobre el manejo de las finanzas personales. Héctor Salcedo nos presenta gráficos y esquemas que nos darán un mejor entendimiento del tema expuesto.

Conclusión

Habiendo dicho todo esto, seré muy sincero contigo. Este libro es muy distinto a los demás. Si estabas buscando un manual de cómo ser millonario en cinco pasos, o de cómo hacer crecer tu empresa en tres días, déjame decepcionarte, pues este libro no es el que buscas. Ahora bien, si tu mayor preocupación en esta vida es glorificar al Señor con cada pequeño detalle de tu vida, ya sea con tus finanzas o con las actitudes de tu corazón (1 Corintios 10:31), buscar una vida de santidad y poner tus ojos en las cosas de arriba (Colosenses 3:2), y crecer cada día más a la imagen de Cristo Jesús, este libro no solo fue escrito para ti, sino que deberías priorizarlo sobre muchos otros en el mercado.

En fin, Finanzas Bíblicas es completamente bíblico, práctico, sencillo, profundo y relevante. Estoy seguro, que al igual como lo hizo conmigo, podrás ver el tema de la mayordomía de los bienes que el Señor nos ha permitido tener, con nuevos ojos centrados en la gloria de nuestro Dios. Recuerda, el cambio duradero empieza en nuestro interior. Si quieres que tus finanzas cambien, primero debes cambiar tú, y este libro es excelente para mostrarte cómo hacerlo.

Artículo anteriorCómo criar hijos en una cultura pornográfica
Artículo siguienteTratando con la depresión como esposa de Pastor
Jose Ruiz
Apasionado por el evangelio y licenciado en Música con una concentración en composición, arreglo y producción. Es el creador y administrador de Lectura Redimida, y el podcast que lleva el mismo nombre, que tiene como fin, incentivar la lectura de libros de sana doctrina. Es miembro de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo (IBSJ) en la República Dominicana, sirviendo en los ministerios de música y la librería. Ama los libros, la escritura, la música y sobre todo, al Señor Jesucristo. Puedes seguirlo en Instagram como @lecturaredimida.