¡Vivimos días difíciles! Este es el grito que se escucha desde que el Señor prometió regresar por segunda vez. En algunos periodos de la historia esta realidad ha sido más palpable que en otras, las persecuciones contra la iglesia de los primeros siglos y los años posteriores a la Reforma, solo por mencionar ejemplos.  Sin embargo, creo que estamos de acuerdo en sugerir que esta época actual tiene unos elementos particulares que hacen que navegar como creyentes se convierta en un desafío cada vez mayor, sobre todo porque la batalla de la fe ya no es sólo acerca de si proclamamos o no a Cristo como Señor o si afirmamos o no que la Escritura es la verdad, esta ‘nueva batalla’ tiene varios frentes, algunos pudieran parecer sutiles, pero son como la punta de una bala que solo abre la superficie para que luego se produzca el estallido destructivo. Es una batalla contra la ideas, contra filosofías, contra lo que parece lógico, se opone a Dios y su verdad completamente, y es por eso conveniente que la fe de los creyentes trascienda la arena teológica y se presente como una respuesta suficiente, argumentada y sostenida en la Verdad que sostiene el universo.

Sobre el autor y la idea central

En el libro Ética cristiana, cómo navegar en tiempos turbulentos, el pastor Miguel Núñez pone en la mesa no solo la necesidad de cristianismo y ética sino cómo hacerlo considerando los distintos frentes que involucra y que son pertinentes al contexto de la iglesia en Latinoamérica en particular.  El autor, quien ya había abordado temas relacionados en trabajos anteriores como Vivir con integridad y sabiduría, y su colaboración en Revolución sexual, ha dejado aquí parte del énfasis de su ministerio y también de su formación en el área de la medicina, la investigación y la ciencia, por lo que sin duda estamos ante las palabras de alguien competente.

El libro gira alrededor de una premisa principal: Dios es la fuente única de toda verdad y dicha verdad es suficiente para vivir en cada área de la vida y más específicamente, aquellas que demandan una respuesta acerca de lo que es bueno o malo, aceptable o inaceptable. Dicha verdad es objetiva, trascendente e inmutable y contrasta con el relativismo propio de la época.

Sobre la estructura

En cuanto a su estructura, el libro avanza a lo largo de 320 páginas distribuidas en cuatro grandes secciones o capítulos.

El primer capítulo y probablemente el más extenso, es acerca de las bases conceptuales relacionadas con la ética cristiana. Aquí el autor define algunos términos y rastrea históricamente el desarrollo de los distintos sistemas éticos amparados en filosofías humanas, en contraste con la ética que proviene de la Palabra de Dios como elemento fundamental de la cosmovisión cristiana.

Los capítulos dos y tres son aplicativos, de cómo se ve la ética cristiana en funcionamiento en áreas específicas, en el entendimiento de la sexualidad y en aspectos de tipo cultural, médico o biológico. Por último, el capítulo cuatro es una reflexión acerca de la crisis ética y su relación con el carácter y la integridad, aplicada al área del trabajo y las relaciones laborales en general.

Estos elementos aplicativos son de mucho valor en el libro, pues si bien es importante conocer los conceptos y de dónde provienen las ideas que nos desafían como creyentes, también es importante actuar en consecuencia con dicho conocimiento. En efecto, no se trata de movernos solo por el instinto de lo que sabemos que es correcto sino responder con un ancla de convicción profunda.

Debido a la forma en que está estructurado, y esto podría ser considerado negativo no de acuerdo con la preferencia del lector, cada capítulo podría funcionar como un libro independiente acerca de cómo responder desde la ética cristiana a los desafíos culturales e ideológicos modernos y aunque se desarrolla una importante base conceptual en el capítulo uno, no hay una relación literaria progresiva conforme se avanza en cada sección y eso puede llegar a ser un reto para el lector.

El aporte a su área

El aporte de este libro a su área de estudio es significativo porque pone en la mesa un tema que debe ser abordado con criterio. Es sólido y relevante, y aunque nos es propiamente un escrito sobre apologética, no cabe duda que nos conduce a prepararnos para una inminente defensa de nuestra fe como individuos y como iglesia del Señor.

Tal como se plantea desde el principio es una hoja de ruta sobre cómo navegar en medio de los fuertes vientos propios de este mundo posmoderno. Del mismo modo, este trabajo es una herramienta de utilidad para todo creyente que esté en búsqueda de evaluar su respuesta ante desafíos éticos. El aborto, los anticonceptivos, la homosexualidad, tecnologías reproductivas, la revolución sexual, la eutanasia, los conflictos éticos laborales, entre otros. En cierta manera, es un compendio amplio de temas controversiales para los que se necesitan salidas informadas por la Palabra de Dios y por lo que está de acuerdo con el diseño del Señor.

Si tuviéramos que hacer una lista exhaustiva de los conflictos éticos a los que un creyente pueda enfrentarse en el mundo de hoy, seguramente tendríamos temas de todo tipo, desde los que se relacionan con ver o no una serie en Netflix, hasta los que son programáticamente impulsados por la cultura y la filosofía de la época, pues bien, al respecto de estos últimos podría decir que la gran mayoría son abordados de manera clara y precisa en este trabajo.

Que Dios nos permita seguir siendo equipados por Su Palabra y por medio también de los dones de siervos competentes. Podemos seguir gritando que los días son difíciles, pero mientras lo hacemos sostengamos empuñada la espada de la Palabra y mantengamos nuestra visión clara para poder discernir desde una perspectiva bíblica lo que es conforme con la verdad de Dios, pues estamos convencidos que contra los fuertes vientos de engaño y negación de valores objetivos, la iglesia prevalecerá.

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Jacobis Aldana
Pastor y plantador de iglesias en Santa Marta, Colombia, es Licenciado en Artes y Estudios Teológicos del Miami International Seminary (MINTS). Sirve como Director Editorial de Soldados de Jesucristo y como director de la fundación de Estudios Bíblicos Alfa y Omega. Jacobis además es miembro fundador de la Red de iglesias Bíblicas del Caribe Colombiano. Está casado con Keila y es padre De Santiago y Jacobo.