Creo que ninguno de nosotros se siente satisfecho con respecto a su carácter, entendemos que nuestro proceso de santificación no se ha terminado, y deseamos crecer para tener un carácter que agrade a Dios, aunque es un buen deseo, esto puede sonar bastante general, así que, realmente quisiéramos saber detalles sobre cómo progresar en este proceso ¿Cómo debe ser el carácter del cristiano? ¿Qué virtudes o cualidades debemos cultivar? ¿Cómo puedo crecer en estas virtudes?

En la Escritura tenemos respuestas a estas preguntas. Tim Challies nos lleva a dos pasajes claves, los cuales presentan los requisitos que deben tener los ancianos o pastores en las iglesias, los oficiales dados por Dios para liderar y servir a Su pueblo. Podríamos pensar que estas características no tienen que ver con los creyentes en general, que son requeridas sólo en quienes son llamados para pastorear las iglesias, sin embargo, estas también sirven como un modelo para mostrarnos aquellas cualidades a las que todo creyente debe aspirar, son características que en otras partes de las escrituras se esperan de todos los seguidores de Jesús. El autor, citando a D.A Carson señala:

“Las cualidades mencionadas son exigidas a todos los cristianos en todas partes. Lo cual es otra forma de decir que los ancianos son primeramente ejemplos de las virtudes cristianas, que se presuponen como mandato para todos los creyentes”.

Ese el propósito de este libro: “Examinar el carácter de un cristiano profundizando en las cualidades que acreditan a los ancianos”.

El libro nos muestra la descripción del carácter del cristiano, tomando cada uno de los requisitos que se presentan en 1 Timoteo 3 y Tito 1. Se nos exponen en 10 capítulos cortos y fáciles de leer que ayudarán a apreciar y tener un mejor entendimiento de cada una de estas virtudes.

  1. Irreprochable
  2. Un hombre de una sola mujer (o una mujer de un solo hombre)
  3. Disciplinado
  4. Hospitalario
  5. Amable
  6. Moderado
  7. Generoso
  8. Líderes de familia
  9. Madurez y humildad
  10. Respetado por los de afuera

Una de las mejores características de este libro, son las preguntas de autoexamen al final de cada capítulo, luego de describir cada una de las facetas del carácter del cristiano, estas son preguntas que te permitirán ver aquellos aspectos de tu carácter que necesitan crecer, son cuestionamientos necesarios y confrontantes, pero que te ayudarán a no quedarte como un oidor de la palabra, sino a que apliques inmediatamente lo que lees, así lo dice el autor “Recuerda que al estudiar el carácter de un cristiano, debemos hacer una pausa y reflexionar sobre si estamos aplicando estas virtudes, no sea que nos convirtamos sólo en oyentes de la Palabra”.

Además de las preguntas de autoexamen, tenemos motivos de oración que muchas veces están acompañados de pasajes de la Escritura sobre los que podemos orar; estos puntos por los cuales orar nos recuerdan como el trabajo y el crecimiento en el carácter no es en nuestras fuerzas, sino en completa dependencia en el Espíritu Santo.

Challies nos recuerda:

“Al comenzar a considerar el carácter cristiano, debemos reconocer que alcanzarlo es posible sólo a través de la gracia de Dios… Por eso debemos orar para obtener estas cualidades, para mantenerlas y para crecer en ellas”.

Recomiendo encarecidamente este libro no solo para leerlo, sino para que sea leído con calma, pues al ser un libro corto puedes sentir la tentación de simplemente leerlo de una “sentada”, pero será de mucho más provecho si tomas el tiempo necesario para comprender y aplicar lo que allí se enseña. También que es una excelente herramienta para grupos pequeños, donde al leerlo junto con hermanos seamos aún más desafiados.

Que el Señor nos ayude cada día a crecer en ese propósito que tiene para nosotros, “ser conformados a la imagen de Cristo”, mientras moldea cada día nuestro carácter.