Cuan frecuentemente los seres humanos hacemos imágenes idílicas de una situación, persona o cosa. Constantemente se crea en la mente un cuadro perfecto de armonía y paz, pero pocas veces esas pinturas fascinantes de la imaginación captan la totalidad del contexto, en raras ocasiones se alcanza a entender el panorama completo.

Pues bien, el oficio pastoral suele ser uno de esos cuadros hermosos y limitados en la percepción de las personas, la imagen que muchos tienen sobre un pastor es la de aquel hombre parado en un púlpito, mostrando las maravillas de la Palabra del Señor para Su iglesia, pero a esta escena le hacen falta muchos detalles más para tener la obra completa.

Hay mucha labor pastoral que no se ve y/o que nunca será evidente. Varios elementos deben estar presentes en la vida del hombre que trabaja para el Señor como pastor de Sus ovejas. Es sobre esa amplitud de dimensiones que habla el libro Siervo Fiel: distintivos esenciales del ministerio pastoral.

 

Un hombre, un libro

Este libro es escrito en el contexto del ministerio pastoral de Henry Tolopilo, quien es mayormente conocido por su servicio para hispanos en Grace Community Church, en donde por los últimos 25 años ha expuesto la Palabra del Señor y ha guiado fielmente a la congregación.

Aunque el libro fue escrito en el marco de su labor ministerial, no es acerca de él directamente. Es sobre esos elementos que todo aquel que es o aspira a ser pastor debe tener presente. ¡Qué mejor forma de hacer homenaje a alguien que ha sido fiel a su labor que mostrando los distintivos esenciales de esa labor!

 

Un libro, muchos hombres

Varios escritores colaboraron para esta obra. Son hombres que en distintos momentos y por diferentes razones han conocido al pastor Tolopilo. Algunos de ellos, al igual que Pablo con Gamaliel, han sido instruidos por Henry Tolopilo desde el púlpito, las aulas, una comida en casa, una consejería en la oficina, etc. Otros han gozado de una relación de servicio conjunto en el ministerio, quizás hayan derramado juntos alguna lágrima ya sea por tristeza o por reír demasiado.

Cada uno de estos hombres conoce la labor pastoral, con todas sus emociones, las de alegría y las de dolor. Y es con base en la experiencia y el conocimiento de la instrucción bíblica que se han unido para exponer los distintivos de un ministerio pastoral fiel de forma sencilla, breve, pero a la vez profunda.

 

¿Para quién es este libro?

Evidentemente, los primeros y principales receptores de este libro son los hombres que ya son pastores o aquellos que aspiran al ministerio pastoral, pues allí encontrarán ricas y refrescantes verdades a considerar para servir fielmente al Señor.

Sin embargo, es una lectura que será de utilidad también a aquellos hombres que no tienen el llamado pastoral y a las mujeres de cada congregación, pues les permitirá conocer varios aspectos que quizás desconozcan de la vida de sus pastores. Les ayudará a entender mejor la amplitud y responsabilidad de este servicio a Dios.

 

Distintivos esenciales del ministerio pastoral

El libro inicia con la introducción hecha por el pastor John MacArthur, quien proporciona desde una perspectiva bíblica, cómo y por qué un siervo fiel debe ser un hombre de Dios. Concluye el escrito con una breve biografía del pastor Henry Tolopilo, escrita por su hijo Stephen, la cual da destellos de la vida de este siervo fiel.

El contenido está presentando en 14 capítulos, los que dan base bíblica y en ocasiones usa componentes históricos para exponer cada tema. Para aquellos amantes de guardar frases de valor, tendrán al inicio de cada exposición una cita de siervos fieles desde los primeros siglos del cristianismo hasta tiempos contemporáneos. Al finalizar cada sección se encuentran preguntas para profundizar en pensamiento y aprendizaje del distintivo esencial tratado.

Los temas a lo largo del libro presentan las razones y las formas como un pastor cumple su llamado al guiar piadosamente a su congregación y colocar el fundamento para el crecimiento de esta y el apoyo a misiones, al capacitar a otros hombres para el ministerio. Lo anterior se logra mediante una predicación fiel producto de un conocimiento teológico firme, nacido de una vida de acercamiento continuo a la Palabra y a Dios en oración.

Aunado a esto, se tienen secciones de teología práctica, es decir, de cómo la vida diaria refleja o no una relación cercana con el Señor, pues un siervo fiel muestra a Cristo en el cuidado de su familia, al enfrentar el sufrimiento y la alegría, al exhortar y animar a otros.

Cada lector, en sus circunstancias particulares, encontrará en el libro ánimo de Dios. Pero, de manera especial, deseo llamar la atención al capítulo acerca del temor al Señor escrito por Santiago Armel. El temor a Dios es algo que a menudo los cristianos modernos pasamos por alto, pero es tan necesario en este peregrinaje terrenal.

También, es notable el capítulo 4. En él se invita al pastor a entender que debe ser un teólogo. Estas páginas del libro presentan una riqueza de doctrinas que se deben conocer, y aunque en alguna de ellas según el trasfondo denominacional no se esté de acuerdo, sin lugar a duda, comprender la responsabilidad de estudiar cada uno de estos temas es el punto toral y valioso de esta sección.

 

Conclusión

No queda más que agradecer a estos hombres que, honrando al pastor Tolopilo, se dieron el tiempo para que su experiencia y conocimientos produjeran este libro que señala los distintivos esenciales del ministerio pastoral del siervo fiel.

Artículo anteriorCómo lograr que la rendición de cuentas funcione
Artículo siguienteAlgunos aprenden y nunca crecen
Rudy Ordoñez
Rudy Ordoñez es hondureño, es parte de la Iglesia Presbiteriana Gracia Soberana, en Tegucigalpa, Honduras, y está en proceso de ser ordenado como pastor gobernante. Además, sirve como Director Editorial en Soldados de Jesucristo. Apasionado de la iglesia local, historia de la iglesia y apologética, le gusta leer mucho y escribir un poco de todo. Trabaja en el sector bancario en el área de analítica y gobierno de datos. Rudy está casado con Ehiby y tienen dos hijos: Benjamín y Abigail.