La Biblia Centrada en Cristo: Biblia Devocional para Mujeres, RV1960, es un nuevo recurso diseñado por mujeres hispanohablantes, para mujeres hispanohablantes. Qué gozo me da poder tener en mis manos tan valioso regalo para la Iglesia hoy en día. Sabemos que, como hijos de Dios, “su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad” (2 Ped. 1:3, NBLA); además, somos verdaderamente privilegiados por vivir en una era en la que tenemos acceso a tanto material para leer, estudiar y ser capacitados. Por lo tanto, nuestra responsabilidad es grande, ya que no siempre la Iglesia ha gozado de tan grande bendición. Asimismo, como mujeres, también somos privilegiadas, ya que más y más recursos se producen para edificarnos, bendecirnos y ayudarnos a crecer en este camino hacia la eternidad.

Lifeway, a través de su división: Biblias Holman, ha hecho un excelente trabajo con esta nueva Biblia. Es evidente que fue bien pensada y planificada por el equipo editorial, y nosotras como mujeres, amantes de la belleza, apreciamos su diseño tan delicado y femenino, tanto en la portada como en su interior. Este aspecto no le resta seriedad ni sobriedad, sino que le brinda un aspecto especial, algo que es muy evidente tan pronto se abre por primera vez, mostrando un hermoso diseño de rosas y flores en colores pastel, tanto en la parte de atrás de la pasta, como en todo su interior.

Esta hermosa Biblia no es una Biblia de estudio, sino, como su subtítulo bien lo indica, es una Biblia devocional; en otras palabras, tiene la intención de ayudarnos en nuestra lectura diaria de la Escritura. No cuenta con comentarios que acompañan al texto, aplicados a la mujer; más bien, el texto es presentado de manera inalterada y limpia en una sola columna —algo que es genial para nuestra lectura diaria—, y decorado en los márgenes con el tema floral que mencioné con anterioridad, solo que, con marca de agua, dando predominancia al texto bíblico. La sencillez y belleza con la que el texto es presentado es digno de resaltar.

Las editoras generales, Patricia Namnún y Catherine Scheraldi de Núñez, han hecho un excelente trabajo coordinando el proyecto, cuidando de los detalles —muy intencionales— y editando los devocionales que autoras hispanohablantes de diferentes países, iglesias y contextos, escribieron con tanto esmero para acompañar nuestras devociones diarias a través de la Escritura. La Biblia no cuenta con devocionales aleatorios, sino que se brinda un Plan de lectura devocional (pgs. X–XXI) para cada uno de los días del año, indicando la referencia bíblica en la que el devocional se basa, el título de este, la autora y el número de página en el que se encuentra. A continuación, se brinda un Plan de lectura bíblica (pgs. XXII­­­–XXIII) muy claro y completo, organizado por semanas y días, hasta completar las 52 semanas y los 365 días del año. En el plan sugerido, los domingos se lee de las Epístolas; los lunes, de la Ley; los martes, de Historia —o Libros Históricos—; los miércoles, de Salmos; los jueves, de Poesía; los viernes, de Profecía; y los sábados, de los Evangelios. Por último, pero no por ello menos importante, las ilustraciones de Aixa de López son muy hermosas. Doy gracias a Dios por el talento que le ha dado a mi hermana, y por su disposición a diseñar y poner su arte en esta Biblia, permitiéndonos glorificar y magnificar a Cristo a través de este.

En cuanto a los devocionales, están colocados en partes estratégicas, acompañando el texto bíblico. Sin embargo, no se mezclan con el mismo, ni interrumpen la lectura necesariamente, puesto que está en páginas diferentes. No obstante, es importante advertir que alguien podría confundir el texto bíblico con un devocional. Sé que puede parecer una advertencia innecesaria, pero no está demás que seamos cuidadosas al leer, de tal manera que nuestra meditación en la Palabra del Señor no se vea interrumpida. Sugiero que, en tu lectura devocional, leas primero la Escritura antes de leer el devocional. Pide al Señor sabiduría y entendimiento por medio del Espíritu Santo, de tal manera que entiendas lo que lees y seas santificada por la Escritura. Solo después de haber hecho esto, lee el devocional, meditando en lo que cada autora nos quiere comunicar.

Cada devocional está hecho meditando en el texto base para ese día y apunta a Cristo. Esto no quiere decir que cada texto en la Escritura habla de Cristo necesariamente, ni que Cristo sea el centro de cada pasaje; sin embargo, la Escritura como un todo sí apunta hacia Cristo. Por lo tanto, cuando leamos la Escritura, sepamos que todo apunta a Cristo, pero no tenemos que encontrar a Cristo en cada pasaje que leamos, sino que debemos dejar que el Espíritu Santo nos ilumine, para que podamos extraer del texto bíblico lo que el Señor quiso, en su sabiduría, revelar en el mismo.

De nuevo, no puedo más que agradecer al Señor por su bondad al tener en mis manos algo tan valioso como esta Biblia para mujeres. La recomiendo ampliamente, con las aclaraciones y advertencias antes mencionadas, sabiendo además que, realmente, no hay Biblias para hombres y Biblias para mujeres. El Señor escribió una sola Escritura para salvación de los perdidos y santificación de los creyentes, sin distinción de sexo, etnia o color de piel. Este recurso está hecho simplemente para animar a las mujeres y ayudarlas en su estudio devocional de cada día. Por lo tanto, ¡no dejes de comprar la tuya! Oro que sea de mucha bendición y que el Señor continúe proveyendo recursos para el mundo hispanohablante, tanto para mujeres como para la Iglesia en general.