¿Alguna vez alguien te ha preguntado si has tenido un buen fin de semana y por un momento no puedes recordar lo que hiciste? A veces, me toma un minuto recordar lo que sucedió incluso hace unos días. ¿No es extraño que seamos tan olvidadizos?

Mientras reflexionaba sobre eso, comencé a pensar en la frecuencia con la que vemos esto mismo en las Escrituras. Uno de los mayores ejemplos de esto es la nación de Israel. Parece como si olvidaran constantemente de lo que Dios los ha salvado. Dios designó específicamente a Moisés para salvarlos del exilio en Egipto. Dios salvó milagrosamente a toda una nación y a los pocos días de este increíble momento, se les olvidó.

Leemos en Éxodo 14, justo después de que Dios usó a Moisés para permitirles cruzar el Mar Rojo, que los israelitas dijeron esto cuando el Faraón los perseguía:

“¿Acaso no había sepulcros en Egipto para que nos sacaras a morir en el desierto? ¿Por qué nos has tratado de esta manera, sacándonos de Egipto?” (Éxodo 14:11).
Le dijeron a Moisés que hubieran preferido quedarse en el exilio por el resto de sus vidas que morir en el desierto. Antes de salir al exilio, eran golpeados, pasaban hambre y eran esclavizados. Antes de que Dios mandara a Moisés, no había escape alguno. Y cuando Dios los liberó, tuvieron la oportunidad de vivir una nueva vida y tener un nuevo futuro. Él había sido fiel a Su promesa de usar esta nación para lograr Sus propósitos.

Y ahora, hay un bache en el camino y no ven escape de ahí. Desde su punto de vista, era una situación desesperada. Moisés trató de recordarles quién es Dios.

“Pero Moisés dijo al pueblo: ‘No teman; estén firmes y vean la salvación que el Señor hará hoy por ustedes. Porque los egipcios a quienes han visto hoy, no los volverán a ver jamás’” (Éxodo 14:13).
Moisés, habiendo recordado él mismo cómo Dios había sido fiel, está tratando de recordarle a los israelitas que Dios está en control de la situación.

Finalmente, recapacitan ya para el final del capítulo, en donde se dice: “Cuando Israel vio el gran poder que el Señor había usado contra los egipcios, el pueblo temió al Señor, y creyeron en el Señor y en Moisés, Su siervo” (Éxodo 14:31).

Quiero que seamos precavidos y que no los juzguemos y, en lugar de eso, pensemos en nosotros mismos, ¿cuándo fue la última vez que olvidamos que Dios está ahí para nosotros logrando Sus propósitos? Y luego, cuando lo hace, nos quedamos estupefactos. Es tentador pensar que nunca olvidaríamos a Dios así de rápido, pero sé que lo hacemos. Dios no se da por vencido, simplemente nos hemos olvidado.

Mi esperanza y ánimo para ti es que seas un buen recordador. Cada seis meses me tomaré el tiempo para grabar una nota de voz o dedicar una hora para escribir todas las maneras en que Dios ha sido fiel en mi vida. Te animo a escribir un diario con frecuencia y establecer la práctica de recordar los momentos de tu vida en los que Dios ha sido fiel y reflexionar así, que Dios lo ha sido siempre y lo será para siempre.