Muchos de los errores y pasos en falso que un pastor da en una iglesia cuando es el nuevo pastor, viene de una falta de conocimiento sobre qué hacer. La ausencia de un pensamiento claro sobre este tema causa que un pastor escuche todo tipo de voces diferentes y reaccione precipitadamente sobre lo que encuentra y escucha en su iglesia. Algunos dicen que hay que cambiar todo de inmediato. Otros impulsan al pastor a buscar nueva vida fuera de la iglesia.

Si un pastor no tiene una mano firme en cuanto a que hacer o incluso una mejor idea de lo que no hacer, va a reaccionar y tomar decisiones rápidas basadas en el lío que encontró.

Un pastor necesita ser entrenado no para reaccionar respecto a la confusión que encuentre, sino para tener una plan claro sobre como debería gastar su tiempo en los primeros años como pastor, mas allá de los problemas que herede. Lo mejor que puede hacer un pastor, en especial uno que ingresa en una congregación disfuncional y casi muerta, es simplemente ser pastor de esas ovejas. Esta es la causa de porqué los pastores necesitan ser entrenados en la practicidad de la teología pastoral y así estar equipados en el trabajo para el ministerio.

Una simple definición de teología pastoral es la aplicación de teología bíblica en una conducta pastoral con el propósito de cuidar al pueblo de Dios.

Esto es, la teología pastoral informa al pastor las tareas del día a día de un pastor con el objetivo de ministrar al pueblo de Dios. Estas tareas incluyen ciertas cosas como predicación, oración, visitar a los enfermos, cuidado de las viudas, discipulado, levantar lideres, fortalecer a los débiles, presidir bodas y funerales, solo por nombrar algunas.

La llave para aplicar la teología pastoral en una iglesia esta centrada en estos principios: Las tareas bíblicas de un pastor por el cuidado del rebaño. La ausencia de la teología pastoral bíblica generalmente termina en pragmatismo. La ausencia de deseos intencionales, sabios y creativos para ministrar al pueblo de Dios, y conocer en dónde están, puede crear el legalismo.

Un pastor no debe ponerse en la dura expectativa de transformar la iglesia en 18 meses, sino que debe tener una clara visión de cuál es su llamado como pastor y hacerlo con todas sus fuerzas. Primero y principal sea paciente y pastoree las almas de quienes estén allí cuando usted llegue. Esto le permite a un pastor hacer lo que puede hacer y le da tiempo a Dios para hacer lo que solo Él puede hacer.