El llamado y mandato de Jesús de hacer discípulos sigue siendo central para el cristiano y para la iglesia de Jesucristo. A medida que profundizamos en el ministerio de discipulado, debemos estar atentos a las claves para edificar las vidas de los discípulos y también a los obstáculos más importantes para su crecimiento espiritual.

Actualmente, existen muchos problemas morales que afectan de manera adversa el proceso de discipulado, en particular la pornografía. Este es uno de los temas actuales que debe ser tratado cuando hablamos de discipulado. Si no lo hacemos, estaremos ignorando uno de los temas clave en el discipulado y la santidad de nuestros días. Hay pocos obstáculos más grandes hoy para el discipulado, la pureza y la santidad que la pornografía. Afecta a los hombres y cada vez más a las mujeres, y nuestros jóvenes se ven bombardeados por ella desde todos los ángulos.

En medio de esta necesidad crítica, estoy agradecido por el excelente recurso que escribió Benjamin Vrbicek. Este es un recurso importante para el discipulado que trata de manera proactiva la pornografía. El pecado afecta negativamente nuestro crecimiento a la imagen de Cristo. Batalla contra la pornografía no fue escrito para los que luchan con la pornografía, sino para los que luchan contra la pornografía. Esto coloca el énfasis en el lugar correcto, ya que se trata de una batalla por fe y para fe por creer las promesas de Dios y vivir con base en ellas en comunidad con otros.

Vrbicek fundamenta esta obra en las Escrituras y enseña cómo vivir la verdad de la Palabra de Dios en el ámbito de la pureza y la santidad personales en la lucha contra la pornografía. Como ayuda, nos provee 29 pruebas de diagnóstico que consisten en 99 preguntas. Vrbicek no nos da un remedio mágico, pero sí nos dirige hacia la verdad bíblica, la gracia de Dios y la esperanza para los que deciden luchar contra la pornografía a través de la presencia y el poder del Espíritu Santo.

Estoy agradecido de que Vrbicek haya escrito esta obra tan importante. Espero que este recurso sea usado en múltiples ámbitos en la iglesia en pro del evangelio de Jesucristo que será manifestado en vidas santas. A través del evangelio y con la ayuda de este libro, la pornografía no tiene la última palabra. Por la gracia de Dios, la pureza sí.