¿Por qué los hombres no leen a mujeres escritoras? Jen Pollock Michel hizo la pregunta recientemente y es bastante buena. Aunque dio una respuesta anticipada, tenía claro que su mayor deseo era provocar la discusión. Como paso mucho tiempo pensando en libros cristianos, consideré la oportunidad para dar una respuesta. Esta no es desde luego la respuesta completa, pero puede ser una parte de ella.

He observado con frecuencia esto sobre la industria editorial cristiana: los hombres escriben para hombres y mujeres; las mujeres escriben para mujeres. En otras palabras, un porcentaje sustancial de los libros escritos por mujeres son para mujeres, mientras que un porcentaje sustancial de los libros escritos por hombres son tanto para hombres como para mujeres. Hay excepciones, por supuesto, pero en general, las mujeres son mucho más propensas que los hombres a escribir libros específicamente para su propio género.

Considere a Jen Wilkin, considerada una de las escritoras más destacadas del ámbito Reformado. Es una escritora talentosa y una teóloga competente. ¿Qué ha escrito? Su libro de cabecera era Mujer de la Palabra, que explica cómo leer, entender e interpretar la Biblia. Hay muchos libros similares, y tal vez el principal factor de distinción entre el de ella y los demás es la audiencia. “¿Cómo podemos, como mujeres cristianas, mantener nuestro enfoque y sostener nuestra pasión por la lectura de la Biblia?” Debido a que la audiencia eran mujeres, la portada y el mercadeo del libro eran claramente femeninos. No es sorprendente que fuera leído mayormente por mujeres. Después de ese libro vino “Nadie como Él“, un libro sobre los atributos de Dios. ¿Qué lo distingue de otros libros sobre el mismo tema? En parte, la audiencia: la introducción se titula “Convirtiéndonos en mujeres que temen a Dios”. Al igual que Mujer de la Palabra, tiene una portada femenina y se promueve a una audiencia femenina. Su próximo libro, A su imagen (In His Image), un libro sobre el carácter de Dios, es igualmente femenino en su aspecto y apariencia.

Gloria Furman es otra notable escritora cristiana en el ámbito reformado. ¿Qué ha escrito? Madres con una misión, La esposa del pastor, Atesorando a Cristo cuando tus manos están llenas, y así sucesivamente. Estos son libros para mujeres. La audiencia es femenina, las portadas son femeninas, y el mercadeo claramente destinado a atraer a las mujeres.

Podríamos encontrar muchos, muchos otros ejemplos. Por supuesto, tiene sentido que las mujeres escriban sobre la maternidad u otros temas específicos de las mujeres. Tiene sentido que estos libros sean de apariencia femenina y se comercialicen a su público objetivo. Pero los libros sobre los atributos y el carácter de Dios no necesitan ser escritos por mujeres para mujeres, ¿verdad? Cualquier hombre podría beneficiarse leyendo “Nadie como Él“, pero probablemente no lo hará porque, para empezar, seguramente no lo comprará. La portada, el título, el mercadeo, todo muestra que este es un libro para mujeres. Muchos hombres leerán libros de mujeres, pero no libros para mujeres.

Permítanme interrumpir un poco el flujo de mi artículo para decir esto: Algunos responderán a la pregunta de Michel con las palabras “teología complementarista”.  Probablemente hay algunos hombres que no leen ningún libro de ninguna mujer. Si ese es el caso, no creo que entiendan bien la teología complementarista. Si ese es el caso, yo no conozco a ninguno. Los hombres que conozco están muy dispuestos a leer libros escritos por mujeres. Pero es probable que no lean libros para mujeres. (Además, una rápida ojeada a las listas de los libros más vendidos probablemente muestre que, aún donde la teología complementarista desempeña un papel pequeño, la mayoría de los libros de mujeres también son para mujeres).

Volviendo a donde iba: Podemos encontrar fácilmente algunos ejemplos de mujeres que escriben para mujeres. Los libros de Nancy Pearcey se comercializan por igual para hombres y mujeres y, te apuesto, son leídos por ambos en igual medida. El diseño de la portada y la copia de mercadeo son agradablemente “neutrales”. Secret Thoughts of an Unlikely Convert (Los pensamientos secretos de una conversa improbable) de Rosaria Butterfield fue devorado por hombres y mujeres por igual. Su libro también es “neutral” en su empaque y mercadeo y, por lo tanto, atrae tanto a hombres como a mujeres.

Así que creo que hay algunas preguntas que se encuentran dentro de la pregunta de Jen Pollock Michel. Pueden ir algo así:

¿Por qué los hombres no leen a mujeres escritoras? En parte, porque muchas escritoras no les dan la oportunidad. Muchas de las autoras están escribiendo libros para mujeres, no para hombres y mujeres. Si un hombre quiere ganar una perspectiva femenina en los atributos de Dios, tiene que leer un libro para mujeres sobre los atributos de Dios. Eso es difícil no solo porque el mercadeo no lo hace consciente del libro, sino porque implica comprar un libro para mujeres con aplicaciones específicas para ellas.

¿Por qué las mujeres escriben libros para mujeres en vez de para hombres y mujeres? Supongo que es porque los editores les piden a las mujeres que escriban libros dirigidos a mujeres. No les están pidiendo a las mujeres que escriban libros para hombres y mujeres.

¿Por qué los editores les piden a las mujeres que escriban libros solo para mujeres, incluso cuando el tema se aplica por igual a hombres y mujeres? ¡Ah!, ahí está el problema. Creo que esto merece una reflexión más profunda, y aunque podemos echar la culpa en muchos lugares diferentes, supongo que la respuesta más directa se reduce a economía básica. Los autores venderán más y los editores ganarán más si contratan a mujeres para escribir libros para mujeres en vez de libros para hombres y mujeres.

¿Por qué es así? No estoy listo para aventurarme allí todavía…