Nota editorial: Este artículo pertenece a una serie titulada Proyecto Reforma, 31 publicaciones de personajes que fueron instrumentos de Dios durante la Reforma Protestante. Puedes leer todos los artículos aquí


Nacida en 1495 en una familia noble de Tournai, Francia, Marie Dentière fue bien educada, entró a un convento agustino de la orden de Lutero y probablemente sirvió como priora a principios de la década de 1520. Marie fue cautivada por el gran avance de la teología de Martín Lutero, dejó el convento en 1525 y se trasladó a Estrasburgo para unirse oficialmente al movimiento de la Reforma. En ese mismo año, hizo un segundo movimiento radical cuando se casó con Simon Robert, un ex sacerdote.

La renuncia al celibato clerical y exaltar las alegrías del matrimonio desde la Escritura se convirtieron en fuertes temas del ministerio de Marie, especialmente en sus intentos controvertidos de convertir a las monjas en Ginebra. Un reformador escribe que Marie y Simon Robert “fueron la primera pareja de franceses casados que aceptaron una asignación pastoral para la Iglesia Reformada”. La pareja tuvo cinco hijos, pero Robert murió en 1533. Para 1535, María se había casado con Antoine Froment, otro pastor reformado, y la familia se mudó a Ginebra.

Viva desde Ginebra

Bastante de lo que sabemos sobre Marie Dentière, que no es mucho, se obtiene de tres documentos que le son atribuidos. El primero de ellos relata los acontecimientos entre 1532 y 1536 en Ginebra desde el punto de vista de los reformadores. Marie Dentière pudo haber sido la primera escritora protestante en dar un testimonio ocular de esa época tumultuosa, y fue una de las primeras mujeres, sino la primera, en articular y defender la teología reformada en francés.

Pero mucho más que haber sido una historiadora, Marie Dentière fue también una evangelista articulada pero provocadora. Ella amaba y reverenciaba la Biblia, estaba afligida por el hecho de que la iglesia católica había ocultado tanto de la Biblia al pueblo y predicaba que cada persona, incluyendo las mujeres, debería ser capaz de poder leer las preciosas y gloriosas palabras de Dios por sí misma.

¿Una maestra reformada?

La obra más famosa y controvertida de Dentière fue una carta a la reina de Navarra, titulada “Una carta muy beneficiosa”. La carta es una defensa bíblica profunda de la teología reformada y un ataque apasionado contra la iglesia católica.

It is an energetic and engaging work that demonstrates extraordinary biblical knowledge and theological understanding. The public unrest it caused resulted in the arrest of the printer and the destruction of most of the printed copies of the work. Not only had her letter condemned Roman Catholicism, and not only was her letter written by a woman, but Dentière also defended women’s equal right to be theologians and teachers. She writes,

Se trata de un trabajo enérgico y atractivo que demuestra un conocimiento bíblico y una comprensión teológica extraordinaria. La inconformidad pública causada resultó en el arresto del impresor y la destrucción de la mayoría de las copias impresas de la carta, que no sólo condenaba el catolicismo romano sino que además de haber sido escrita por una mujer, también defendió la igualdad de derechos de las mujeres a ser teólogas y profesoras. Ella escribe,

Lo que Dios te ha dado y nos ha revelado a nosotras las mujeres, no debemos esconderlo y enterrarlo en la tierra más que los hombres. Aunque no se nos permita predicar en iglesias y congregaciones públicas, no se nos prohíbe escribir y amonestarnos mutuamente con toda caridad. (Epístola a Margarita de Navarra, 53)

Calvino y Marie

Aunque Marie apoyó y defendió firmemente a los líderes reformados, incluyendo a Juan Calvino, Calvino estaba claramente molesto, al menos durante los primeros años de su ministerio, por su manera franca, sus ambiciones teológicas y su crítica abierta al liderazgo clerical masculino.

Sin embargo, para 1561, año en que María murió, la tensión entre ambos había disminuido y el respeto y el aprecio de Calvino por María había aumentado manifiestamente. Le pidio incluso que escribiera el prefacio de su sermón impreso sobre la modestia femenina de 1 Timoteo 2:8-12. Quizás, irónicamente, se podría argumentar que Calvino le pidió que enseñara un pasaje bíblico que le prohibía expresamente hacerlo.

Una mujer sobre el muro

Para Marie Dentière, las sorprendentes noticias de la gracia salvadora y del poderoso mensaje de igualdad ante Dios eran verdades que habían sido suprimidas por la iglesia católica y necesitaban ser gritadas desde los techos por cualquiera que las haya visto por sí mismo en la Palabra de Dios.

No hay duda de que le faltaba lo que los de entonces consideraban apropiado: modestia femenina y humildad, pero gracias a su pasión por las páginas de la Escritura, su escritura removió y cambió los corazones no sólo en su propio día, sino también en el nuestro. En 2002, Marie Dentière se convirtió en la única mujer cuyo nombre aparece escrito en el famoso Muro de los Reformadores en Ginebra.