Nota editorial: Este es el sexto artículo de la serie devocional titulada: Amor hasta el extremo del pastor John Piper, publicada también en inglés

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis los unos a  los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.”. (Juan 13:34)

Hoy es Jueves Santo o Jueves del Mandamiento [1]. Esto proviene de Juan 13:34, “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis los unos a  los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros”. Este mandamiento fue dado por Jesús el jueves anterior a su crucifixión. Así que el Jueves Santo es el “Jueves del Mandamiento”.

Este es el mandamiento: “Amaos los unos a los otros: como yo os he amado”. ¿Pero qué hay de Gálatas 5:14? “Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Si toda la ley se cumple en “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, ¿qué más puede añadir “Amaos los unos a los otros como Cristo os amó” al cumplimiento de toda la ley?

Yo diría que Jesús no sustituyó ni modificó el mandamiento “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Lo completó y lo ilustró claramente. Está diciendo, esto es lo que quiero decir con “como a ti mismo”. Fíjate en mí. Quiero decir, así como quieres que alguien te libere de una muerte segura, así debes liberarlos de una muerte segura. Así es como te estoy amando ahora. Mi sufrimiento y mi muerte es lo que quiero decir con “como tú mismo”. Tú quieres la vida. Vive para dar vida a los demás. A cualquier precio.

Por eso Juan dice: “En esto conocemos el amor, en que Él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” (1 Juan 3:16). ¿Nos amó Jesús “como se amó a sí mismo”? Lee Efesios 5:29-30: “Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia; porque somos miembros de su cuerpo”.

En los horrores de su sufrimiento, Cristo fue sostenido “por el gozo puesto delante de Él” (Hebreos 12:2). Y ese gozo era la alegría eterna de su pueblo redimido, satisfecho en la presencia del rey resucitado.

Por eso, veamos el amor más grande en acción el Jueves Santo y mañana el Viernes Santo. “habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin” (Juan 13:1). Nos amó hasta el extremo. Y dejémonos conmover por este amor hasta hacerlo nuestro.

“Él dio su vida por nosotros, y nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos”. Este es el mandamiento. Este es el jueves.

[1] En el mundo angloparlante, el Jueves Santo suele recibir el nombre de “Maundy Thursday” por la expresión latina mandatum novum (mandamiento nuevo) de Juan 13:34.