Nota editorial: Este artículo pertenece a una serie titulada Proyecto Reforma, 31 publicaciones de personajes que fueron instrumentos de Dios durante la Reforma Protestante. Puedes leer todos los artículos aquí


La obra de Lucas Cranach el Joven “Der Weinberg des Herrn” (1569) que se exhibe en la Iglesia de Santa María en Wittenberg, Alemania, muestra a los reformadores de Wittenberg trabajando hombro a hombro como agricultores en una ladera, cuidando los brotes crecientes y cosechando los cultivos. Aunque su trabajo es duro, la labor de estos reformadores es claramente fructífera.

Junto al renombrado Martín Lutero y el erudito Philip Melanchthon y muchos otros, Johannes Bugenhagen, pastor de la Iglesia de Santa María, lleva una túnica de color claro mientras remueve la tierra. Aunque no tan famoso o prolífico como Lutero y Melanchthon, Bugenhagen trabajó constantemente a su lado, tanto en la iglesia de Santa María como más tarde en la Universidad de Wittenberg.

Reformador cuádruple

Aunque fue principalmente pastor, Johannes Bugenhagen -también conocido como Johannes Pomeranius- sirvió a la Reforma en lo que Kurt Hendel condensa en cuatro roles distintos: un teólogo, un exégeta, un pastor y un reformador social y organizador de la iglesia (Johannes Bugenhagen, xi).

Como teólogo, Bugenhagen fue en gran parte autodidacta; tuvo poca formación teológica formal, pero leyó extensamente las Escrituras y los padres patrísticos. Con especial facilidad para el latín, Bugenhagen recibió finalmente un doctorado en teología de la Universidad de Wittenberg y dio allí una cátedra de teología. Exegéticamente, Bugenhagen es quizás más recordado por su comentario de 1524 sobre los Salmos, aunque también produjo comentarios sobre Jeremías y Mateo y una traducción de la Biblia al idioma bajo alemán.

Como la vocación principal de Bugenhagen fue la de párroco de la Iglesia de Santa María en Wittenberg durante tres décadas, gran parte de su trabajo diario fue de naturaleza pastoral. De todos sus roles, sin embargo, Bugenhagen parecía particularmente hábil en la estructuración de las jóvenes iglesias de la Reforma y la vida urbana que las rodeaba.

Andministrando un movimiento

La habilidad de Bugenhagen para construir nuevas organizaciones eclesiásticas para las parroquias, ciudades y regiones que se unieron a la Reforma fue, de hecho, más que un rol para él; Walter Ruccius describe el trabajo administrativo de Bugenhagen como uno de dos dones particulares. Junto a una feroz “lealtad a lo que él concebía como la verdad”, escribe Ruccius, Bugenhagen tenía “el don del orden” (John Bugenhagen Pomeranus, 3). Bugenhagen usó su “don del orden” para crear robustas estructuras sociales y de gobierno para las nuevas comunidades de la Reforma.

En particular, las Kirchenordnungen de Bugenhagen, o “Órdenes de la Iglesia”, detallan la interdependencia entre los cuerpos políticos y las iglesias locales y la organización dentro de las iglesias individuales. La capacidad de compartir y modificar estas estructuras cívicas y eclesiales de manera eficiente fue clave para la rápida difusión de la Reforma, primero en Alemania y luego en Escandinavia.

Como hombre de mentalidad teológica y con una capacidad de organización excepcional, Bugenhagen sirvió a la Reforma de manera más profunda por medio de las estructuras intensamente prácticas que diseñó e implementó. Mientras que las rutinas de las Kirchenordungen pueden parecer extrañas a nuestras concepciones modernas de las relaciones entre la iglesia y el estado, el trabajo de Bugenhagen testifica el valor de los dones administrativos para difundir el evangelio.

Amistad con Lutero

En medio de la escritura, la organización, el diseño y los viajes, Bugenhagen mantuvo una estrecha relación con los Reformadores de Wittenberg como su amigo y pastor. Era especialmente cercano a Lutero. Bugenhagen casó a Lutero y a Katherina von Bora, bautizó a sus hijos y sirvió como confesor de Lutero.

Cuando Bugenhagen dio el sermón en el funeral de Lutero el 22 de febrero de 1546, por lo tanto, temía que “no pudiera pronunciar una palabra a causa de sus lágrimas”. Y después de agradecer a Dios por la audacia de Lutero para desafiar la corrupción en la Iglesia Católica Romana incluso frente a “la persecución y la calumnia”, Bugenhagen oró, “Protege tu pobre Cristiandad… . . Preserva en tu iglesia fieles y buenos predicadores” (“A Christian Sermon” (Un sermón cristiano)).

La polémica del viñedo

Así como Bugenhagen oró por la fidelidad y la resistencia en el trabajo de la predicación, el “Der Weinberg des Herrn” de Cranach representa a los reformadores de Wittenberg como un grupo de evangelistas y predicadores trabajando juntos para cuidar y hacer crecer la iglesia hasta la madurez por amor a Cristo.

Sin embargo, tanto la retórica de Bugenhagen como la representación de Cranach de la iglesia también tienden a ser muy polémicas. Al otro lado de la colina en “Der Weinberg”, Cranach representa a las autoridades de la iglesia romana deliberadamente destruyendo viñas, quemando cosechas y llenando pozos con rocas. Y las descripciones de Bugenhagen de la iglesia romana son el equivalente verbal de la pintura de Cranach: en el sermón fúnebre de Lutero, Bugenhagen se queja de “las descaradas, atroces y grandes blasfemias de los adversarios y de los obstinados sacerdotes y monjes” y del ” grave papa”, mientras invoca lenguajes apocalípticos para comparar la Iglesia de Roma con Babilonia.

Pero el ataque en el retablo de Cranach y la retórica de Bugenhagen apuntan a lo que está en juego en la Reforma y a la urgencia apocalíptica que sentían los reformadores: la iglesia es una viña que pertenece a Jesús. Si Cristo regresara repentinamente para señalar el fin de los tiempos, un evento del que Bugenhagen estaba convencido que ocurriría pronto, Bugenhagen tenía toda la intención de ser encontrado trabajando duro “en la viña del Señor” junto a sus compañeros de Wittenberg.