No es divertido soportar el acoso. Históricamente, fue un castigo militar en el que los delincuentes eran obligados a correr entre dos líneas de soldados mientras que los golpeaban con palos. Como mencioné, nada divertido.

Algunas veces, sin embargo, tendrás que correr de forma similar. En ocasiones serás golpeado por un montón de desafíos como cadena de disparos, algunas veces por un individuo y otras por un grupo que se une a ti, cada uno de los cuales se enfrenta a tus convicciones.

Las aplanadoras

Los tipos “aplanadora”, son los críticos que siempre interrumpen y apilan objeciones encima de las objeciones, los claros infractores aquí, y en Tácticas ofrezco una estrategia precisa para manejar sus interrupciones. Sin embargo, muchos de los que te acosan no son malvados en sí-los contrincantes no siempre son groseros ni buscan obtener sangre retórica-, pero la cantidad de sus desafíos puede ser abrumadora.

Es posible que te enfrentes cara a cara con otros, pero también es posible que las discusiones se generen en medios virtuales, en algo que estés leyendo o viendo.

Aquí hay un ejemplo de una entrevista en Internet del mariscal de campo de los Green Bay Packer, Aaron Rodgers, por el icono de las carreras de IndyCar, Danica Patrick. Rodgers tenía una vida religiosa aparentemente buena al crecer como cristiano, pero luego sus preocupaciones sobre el cristianismo lo llevaron en una dirección espiritual diferente:

“La religión puede ser una muleta… algo que la gente necesita tener para sentirse mejor, y ya que es binaria, trata de nosotros y ellos: salvos y perdidos, cielo e infierno, liberal y conservador, santo y pecador… ¿Qué tipo de ser amoroso, sensible, omnipresente y omnipotente quiere condenar a la mayor parte de su hermosa creación a un infierno de fuego al final de todo esto?”

Entonces, ¿qué haces cuando te golpean con un montón de desafíos como estos? Quiero ofrecerte una simple táctica de tres pasos para ayudarte a enfrentar oposición sin que te golpeen: reducir la velocidad, aislar y evaluar.

Reduce la velocidad

Primero, cuando te golpeé un tsunami de objeciones, ralentiza las cosas, en especial cuando te enfrentes a un grupo. Parte del poder del acoso es su capacidad de desorientar y confundir, así que tómate un momento para recoger tus pensamientos. A veces he dicho: “Vaya, hay mucho ahí. Dame un momento para asimilarlo todo”. Haz lo mismo cuando leas o veas. No te asustes. En cambio, respira, haz una pausa, y luego, reflexiona.

Aísla el pensamiento

Pensar en lo que piensas es el segundo paso. Personalmente, aíslo con cuidado las preocupaciones específicas al extraerlas del ruido retórico. El volumen de los argumentos puede parecer abrumador, así que aislar las reclamaciones rompe el reto en partes que se pueden tratar individualmente.

Podrías decir, “Déjame ver si te entiendo. Me parece que tus preocupaciones son…”, y luego enuméralas con tal claridad, exactitud y justicia como puedas. No dejes que un grupo agresivo se te acerque. Di con calma, “Espera. Uno a la vez, por favor”.

Algunas acusaciones son explícitas y otras implícitas. Sácalas todas a la luz. En el caso de Rodgers, hay tres. Uno, la religión puede ser una muleta que la gente necesita para sentirse mejor. Dos, la religión establece categorías binarias de “nosotros y ellos” que parecen abusivas. Tres, un Dios bueno y noble no “querría” condenar a la gente a un infierno ardiente.

Evalúa los desafíos

Ahora, el tercer paso: evaluar los desafíos de manera individual (tanto como sea posible).

¿Qué hay de la afirmación de la “muleta”? Con esta, siempre me muevo hacia la objeción [1], no lejos de ella. La acepto. Sí, Cristo es una especie de “muleta”. Eso es porque los discapacitados necesitan muletas. Todo el mundo tiene una muleta (incluso Rodgers) ya que los caídos son discapacitados de diferentes maneras. Esta es la verdadera pregunta: ¿puede la muleta en la que se están apoyando sostenerlos? Cristo puede. Y sí, por supuesto que el verdadero perdón nos hace sentir mejor. Eso es una virtud, no un vicio.

Ahora el tema “binario”. De nuevo, me dirijo a la objeción. La religión es binaria. La no religión también lo es. Prácticamente todo lo importante se aclara con categorías binarias. Con los médicos es “enfermo” y “sano”. Con la justicia es “inocente” y “culpable”. Con las afirmaciones religiosas es “verdadero” o “falso”.  Con Rodgers es “los que dividen a la gente en categorías binarias” y “los que no”, o tal vez “nosotros los progresistas” y “ellos los conservadores”. No se puede evitar. ¿Cuál es la alternativa?

¿Qué hay del carácter de Dios? Fíjate en las cualidades que Rodgers dejó fuera de su lista: justicia y santidad. ¿No es Dios también bueno? ¿Y un Dios bueno trata a la gente mala igual que a la gente buena? Esa es precisamente la queja con el problema del mal: ¿Por qué un “ser amoroso, sensible, omnipresente y omnipotente” no hace algo? Estas son preguntas que Rodgers necesita responder, pero que no son problemas para nosotros.

El paso de evaluación se puede hacer de forma individual durante tu tiempo libre, cuando la presión está apagada. Eso está bien. La mayoría de nosotros no somos rápidos para enfrentarnos a un montón de desafíos a menos que nos hayamos preparado para ellos con antelación.

Así que, siempre que te enfrentes a un argumento, recuerda estos tres pasos. Primero, ir más despacio. Segundo, aislar las objeciones. Tercero, evaluar su significado. Esta es una buena manera de evitar una paliza.

[1] Ver Tacticas, 10th Anniversary Edition, capítulo 18, para una explicación.

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Greg Koukl es fundador y presidente de Stand to Reason. Es apologeta conferencista internacionalmente, así como conductor de diversos programas de radio. Escritor galardonado y autor de best-sellers. Recibió su Maestría en Filosofía de la Religión y Ética en la Escuela de Teología Talbot, donde se graduó con altos honores, y su Maestría en Apologética Cristiana con honores de la Universidad Simon Greenleaf. Es profesor adjunto de apologética cristiana en la Universidad de Biola.