Un joven nos escribe para preguntar: “Pastor John, ¿es un pecado si yo tengo una cita con una mujer no-cristiana?”.

Quiero preguntar lo siguiente: ¿Qué considera él que es el pecado? En otras palabras, si le estamos respondiendo a él y, antes de contestar “Sí” o “No”, yo le diría: “Dime qué piensas que es el pecado”.

Esto es lo que quiero identificar. En Romanos 3:23 se nos dice que: “todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios”. Así que parece ser que pecar es no alcanzar la gloria de Dios. ¿Qué significa eso? ¿Qué significa “no alcanzar” o “quedarse corto” de la gloria?

La palabra en griego υστερεω (hus-ter-eh’-o) significa “faltar”, así que pecar es que nos falta la gloria de Dios. ¿Faltar en qué sentido? No se supone que sea tan glorioso como Dios. Bueno, probablemente faltar en el sentido de Romanos 1:23, donde dice que los pecadores “cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen”. Cuando la cambiaron, la perdieron. En otras palabras, ellos vieron la gloria de Dios, luego vieron las imágenes (tal vez la imagen en el espejo) y escogieron en contra de Dios. Y así, perdieron a Dios o “les faltó” Dios.

Considera tus anhelos

El pecado, yo diría, es preferir cualquier cosa en lugar de Dios. Y los pecados, en plural, son los tipos de actitudes y deseos y acciones y palabras que salen de nosotros cuando preferimos otras cosas en lugar de Dios, cuando Dios no es nuestro deseo supremo, nuestro tesoro supremo. Así que eso es lo que espero identificar en su respuesta.

Ahora, regresemos a las citas. ¿Qué significa eso? ¿Es esa cita una expresión de que mi deseo por otra persona se ha vuelto más precioso para mí que Dios? ¿Es así? Y, si es así, no importa si la otra persona es un creyente o no, un cristiano o no.

Puedes tener una cita con un cristiano y estar pecando. Puedes tener una cita con un no-cristiano y estar pecando porque tus afectos o tu amor o tu necesidad por esa persona pueden reflejar que Dios no ocupa un lugar en tu vida tan grande o tan poderoso o tan satisfactorio y hermoso como el que debería ocupar.

Si la necesidad que sientes de compañerismo es más grande que la necesidad que sientes de Dios, entonces estás pecando. Y no importa con quién estés saliendo. Tienes que regresar y encontrar en Dios tu tesoro.

Considera tu objetivo

Así que eso es, probablemente, más de lo que estaba él preguntando, pero aquí está lo que seguramente él quiere saber de verdad. Digamos que yo no tengo ese problema. No estoy anhelando a otra persona más de lo que anhelo a Dios. ¿Es un pecado aun así tener una cita con un incrédulo?

Mi respuesta sería: “¿Para qué estás teniendo citas? ¿Para qué consideras una cita?”. Y podrías responder: “Bueno, no tengo ningún interés romántico. Y quiero testificar de la gracia de Dios a esta incrédula mientras comemos una pizza con la esperanza de llevarla a Cristo”. En otras palabras, esto es simplemente evangelismo y no romance. Yo te diría: “Está bien, hazlo”.

Pero ten cuidado, porque cuando un hombre y una mujer pasan tiempo juntos, pueden pasar cosas más personales y más íntimas que simple evangelismo, sobre todo cuando hablan sobre cosas profundas. Lo he visto suceder y te advertiría que tengas cuidado.

Pero, qué tal si dices: “Bueno, realmente me atrae esa persona. Y la cita para mí es parte de cultivar una relación romántica que pueda conducir al matrimonio”. Entonces, te diría: “Si estás haciendo eso, si estás buscando a un incrédulo con miras a despertar, hacer crecer y profundizar una relación romántica que pueda conducir al matrimonio, estás comprometiendo tu amor por Cristo y estás yendo en contra de lo que la Biblia dice y estás haciendo algo incorrecto”.

En 1 Corintios 7:39 dice que debemos casarnos solo “en el Señor”. Y si te encuentras en una trayectoria que te llevará a enamorarte y casarte con una mujer fuera del Señor, te encuentras en una trayectoria que te llevará a desobedecer este texto. Y estar en una trayectoria que te lleva a desobedecer un texto es desobedecerlo directamente.

Y en 2 Corintios 6:14 dice: “No estén unidos en yugo desigual con los incrédulos”. Esto también se conecta con lo mismo porque trata del matrimonio. Y yo pienso que la razón es que el matrimonio es el tipo de unión más profunda. Se supone que debe ser una unión de almas así como de cuerpos.

No puede haber una profunda unión de almas entre dos personas cuyo tesoro supremo es diferente; el tesoro de uno es Cristo mientras que el del otro es algo en la creación. Desde el principio existe una profunda desunión.

Así que, buscar una cita, cultivar una relación que pudiera llevar a un matrimonio prohibido está, pienso yo, prohibido.