El padre sabio, advirtiéndonos sobre el pecado sexual, nos dice no sólo qué evitar, sino qué abrazar. En Proverbios 5 escuchamos este consejo: abraza a tu esposa. Allí se nos proporcionan algunas razones para ello y algunos detalles sobre lo que implica hacerlo. 

Abraza a tu esposa con satisfacción

En el versículo 15 dice, abraza a tu esposa porque ella es tu fuente permanente de satisfacción. Dice: “Bebe agua de tu cisterna, agua fresca de tu pozo (énfasis añadido). Está claro en los versos que siguen que este pozo es una imagen de una esposa. De la misma manera en que un pozo suministra a un hogar con agua satisfactoria, una esposa suministra a su marido con amor sexual satisfactorio.  

El hecho de que la imagen sea de un pozo y no de un vaso o una taza es significativo. La esposa no es sólo un vaso de papel para ser usado y desechado. Ella es la fuente que brinda agua al pozo. Ella misma es la fuente de amor sexual y satisfacción de su marido. Pregúntese a sí mismo cuán importante es la fuente de agua para su hogar. Sin ella, mueres. Entonces sabrás lo noble que es la esposa como fuente permanente de satisfacción para su marido. 

El padre también dice que abraces a tu esposa porque gastar tu amor sexual en otras mujeres es un desperdicio deshonroso. El versículo 16 dice: “¿Se derramarán por fuera tus manantiales, tus arroyos de aguas por las calles?” El cuadro es el de un precioso recurso desperdiciado y estropeado. Cuando un cónyuge se extravía, la pasión íntima que una vez disfrutó en la unión matrimonial se derrama en las sucias calles.  

Uno de los regalos más preciados que Dios ha dado ha sido esparcido en las esquinas contaminadas de las calles. Hebreos 13:4 dice: “Que el lecho matrimonial sea sin mancilla (inmaculado)”. No es una regla arbitraria. Es la sabiduría de Dios. Él quiere que Sus hijos conozcan la alegría de ir a un lecho matrimonial sin contaminar en un amor de pacto. 

Abraza a tu esposa con regocijo

El versículo 18 dice que abrazar a tu esposa incluye regocijarte en ella. Deberías ser feliz en tu esposa. Proverbios 18:22 dice: “El que halla esposa halla algo bueno y alcanza el favor del Señor”. Hombres, ¿Podemos empezar a medir la gratitud que deberíamos tener por nuestras esposas? ¿Te imaginas que Dios nuestro Creador pudiera darnos un regalo tan precioso a nosotros ––sucios, corruptos y desvergonzados––? Tu esposa está tallada a mano, por Dios, como una ayuda idónea para ti. 

Mientras nos regocijamos con nuestras esposas, el padre nos da más instrucciones diciendo, “estar siempre embriagado en su amor”. El versículo 19 dice que es una amante cierva y graciosa gacela; que sus senos te satisfagan en todo tiempo, su amor te embriague para siempre 

La Biblia prohíbe la embriaguez y ordena la embriaguez. Prohíbe emborracharse con vino y requiere que un hombre se emborrache de amor  por su esposa. No sólo debe estar embriagado de vez en cuando, sino siempre. 

Abraza a tu esposa unicamente

Se anima al hijo a abrazar a su esposa porque abrazar a una adúltera es estúpido. Ese es el punto de su pregunta en el versículo 20 donde pregunta, “¿Por qué has de embriagarte, hijo mío, con una extraña, y abrazar el seno de una desconocida?” La respuesta es que no hay ninguna razón para ello. Es una cosa sin sentido. No puede dar satisfacción, sino sólo una muerte amarga. 

Este es el sabio mandamiento del padre amoroso: abraza a tu esposa.