Llegamos al quinto mandamiento mosaico, y con ello, comenzamos con la sección de los mandamientos horizontales, es decir, los mandamientos enfocados en el prójimo o enfocados en las relaciones terrenales; y en este caso, el Creador comienza con el área fundamental de toda sociedad, el hogar o la familia, y es que correctamente como a muchos se nos enseñó en la escuela, la familia es la base fundamental de la sociedad; de manera que Dios en cuanto a las relaciones humanas comienza aquí, donde todo inicia, donde se forma el ser humano, donde se hace al hombre y a la mujer, donde se da forma a una sociedad. El quinto mandamiento de Dios para Israel fue: Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da. Veamos a continuación qué significa este mandamiento, qué propósito tiene y qué implicaciones hay al respecto.

Significado

Este quinto mandamiento junto al cuarto, son los únicos dos mandamientos en forma positiva, pues los demás están en forma negativa como por ejemplo no matarás. Esta ordenanza de manera directa y clara dice: Honra a tu padre y a tu madre. Ahora bien ¿qué significa? al reflexionar sobre el término honra, vemos que significa tener algo o a alguien en alta estima, significa darle el honor y el reconocimiento merecido a alguien, o en otras palabras, es una actitud de valorar, respetar y darle la importancia debida a quien corresponde; y en este caso es a nuestros padres. Lo que nos dice este mandamiento es que cada hijo tiene la responsabilidad y obligación de darle el honor y reconocimiento debido a sus padres, tienen la responsabilidad y obligación de valorar, respetar y darle la importancia merecida a quienes le han dado la vida y quienes le han criado, tienen la responsabilidad de honrar a quienes Dios en Su voluntad permitió que fueran sus padres.

Otra forma de entender el significado de esta ordenanza es viendo los pasajes paralelos al mismo; y entre ellos tenemos Levítico 19:1-3 que dice: “Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés: Habla a toda la congregación de los israelitas y diles: Santos serán porque Yo, el SEÑOR su Dios, soy santo. Cada uno de ustedes ha de reverenciar a su madre y a su padre, y guardarán mis días de reposo. Yo soy el SEÑOR su Dios”. Es muy interesante este pasaje por tres razones, primero, en lugar de honrar dice reverenciar, e incluso otras versiones como Reina Valera, traducen temor por reverenciar, el punto aquí es el grado de respeto que se le debe a los padres. Segundo, era un característica de ser un pueblo santo, esto lo vemos porque la ordenanza viene justo después de decirles que debían ser santos. Y tercero, coloca la reverencia o respeto a los padres al mismo nivel de guardar el día de reposo, mandamiento que tenía que ver directamente con la honra al Creador.

Otro pasaje para mencionar es Efesios 6:1-2 que dice: “Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con promesa)”. En este texto de las Escrituras podemos ver primero como Pablo hace eco del mandamiento mosaico (Honra a tu padre y a tu madre); segundo hay una explicación que bien podría ser una forma de honrar a los padres, y esta forma sería por medio de la obediencia, que no es otra cosa que oír y hacer o simplemente someterse a la autoridad paternal; tercero, se puede ver como la manera de cumplir con el mandamiento está ligada a la autoridad Divina (en el Señor), en otras palabras el obedecer a los Padres es obedecer a Dios; y en cuarto lugar, tenemos dos razones: Uno porque esto es justo, es decir porque es lo correcto, porque es la acción santa y recta que debemos hacer como hijos, y dos porque es el primer mandamiento con promesa, el cumplimiento de esta ordenanza lleva incluida promesas que a continuación veremos.

Propósito

Este quinto mandamiento sigue diciendo: para que tus días sean prolongados en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da. Aquí tenemos el propósito o la promesa de Dios para los hijos obedientes o hijos que honran a sus padres, sencillamente el Señor les promete que sus días o sus vidas serán más largas que los hijos con una vida de desobediencia y deshonra a su padre y a su madre. Pero también en esta misma línea de ideas, tenemos Deuteronomio 5:16 que dice “Honra a tu padre y a tu madre, como el SEÑOR tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da”. Aquí podemos ver como se añade una promesa, ya no solo es que la vida será alargada si se honra a los padres, sino que también será una vida bajo la bendición del Creador.

Ahora, un punto también importante de notar es que aunque estas promesas eran específicamente a los receptores originales del mandamiento, es decir a los israelitas que entrarían a la tierra que el Señor les estaba por dar, sin embargo estas promesas las podemos tomar también para la iglesia en general, esto porque en el Nuevo Testamento (Efesios 6:3), el apóstol Pablo las da como bendiciones para todo hijo, sea israelita o no, y sobre todo para aquellos hijos que honran a sus padres en el Señor.

Conclusión

¿Qué implicaciones podemos sacar de este mandamiento? ¿Cómo aplicarlo? Podemos terminar diciendo que honrar a los padres tiene que ver con el honor, valor, respeto y reverencia que merecen tanto el padre como la madre, y esto expresado de forma práctica en obediencia a ellos motivada por la sumisión a la autoridad de Dios. Vale resaltar que los diferentes textos tratados muestran la igualdad entre el padre y la madre, y es que ambos por igual deben ser el depósito de la honra de los hijos. Por tanto, implica darle el respeto tanto a mamá como a papá y honrarlos como quiera que ellos se sientan honrados. Ahora bien, en este mandamiento no parece difícil de ver cómo un soltero y dependiente de sus padres debe aplicarlo, pues está implícito la obediencia en general en el hogar, el honrarlos con sus palabras, honrarlos con su educado y grato comportamiento hacia ellos dentro y fuera del hogar, incluso las notas de la escuela, colegio o universidad, bien puede ser una forma de honrarles también, como también valorando su esfuerzo por la familia, tratando de no irritarse demás cuando se cree que algo no es como debiera ser, valorando su trabajo y provisión, tomando en cuenta las correcciones y consejos, y en fin haciéndoles sentir cómodos y respetados.

Sin embargo, este mandamiento pudiera no ser muy claro para los hijos ya casados y totalmente independientes, pero el mandamiento es el mismo, todo hijo soltero o casado debe honrar o respetar a sus padres, lo que puede cambiar son las formas de hacerlo, el principio no cambia pero las formas sí.  Podríamos pensar en varias maneras de aplicar el mandamiento como empezando por valorar el día de la madre y del padre, tomando muy en cuenta sus cumpleaños, estando al pendiente de sus necesidades, tratando de compartir tiempos de calidad, en algunos casos es posible compartir de proyectos y metas como también de consejos, y en fin haciéndoles sentir importantes, valiosos, amados y respetados sin importar su edad.

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Douglas Torres
Graduado del seminario bíblico Río grande (Edinburg, Texas), en la actualidad cursa una maestría en teología en el seminario Teológico bautista de Venezuela. Es facilitador del Seminario Teológico Ministerial (SETEMI), prosefor del Centro de Capacitación bíblica para pastores y maestro de la iglesia bautista Nuevo Amanecer en Bocono Edo Trujillo. Está casado con Erika de Torres y juntos tienen dos hijos, Douglas Davet y Naryet Orel Torres.