He elaborado una breve miniserie sobre la familia y, en primer lugar, enseñé que Dios creó la familia y, en segundo lugar, que Dios creó la familia como medio para llevar a cabo Su voluntad. En el artículo de hoy quiero demostrar que Dios también creó la familia para reflejar Su verdad.

Esto es lo que quiero decir: Dios utiliza la familia como un medio para proporcionar figuras que puedan enseñar verdades cruciales a la humanidad. Hay cosas que no podemos entender fácilmente si no entendemos la familia. Por otro lado, hay cosas que estamos en proceso de comprender mejor si entendemos la familia. Cuando Dios quiere enseñarnos ciertas verdades, esencialmente dice: «Imagínate a un padre y a un hijo, o imagínate a una esposa y a un esposo, o imagínate a un hermano y a una hermana». Al hacer que estas relaciones familiares fueran universales, puede utilizarlas como figuras en todos los contextos y en todas las épocas. Él comienza con lo que conocemos y luego utiliza ese conocimiento como un puente hacia lo que no conocemos.

Así que, si entendemos la familia, tenemos un lenguaje y unos conceptos que nos ayudan a entender ciertas verdades sobre Dios, Sus obras y Sus caminos. Pero si olvidamos la familia o la redefinimos, comenzamos a perder ese lenguaje y a perder esos conceptos.

Permíteme presentarte cuatro figuras importantes que Dios utiliza y que están supeditadas a la familia.

La familia refleja la Trinidad

En primer lugar, la familia refleja la Trinidad. Si no entiendes la familia, no puedes entender a Dios mismo. ¿Por qué? Porque Dios revela la primera persona de la Trinidad como Dios Padre y la segunda persona de la Trinidad como Dios Hijo. Por supuesto, esta relación Padre-Hijo no es idéntica a nuestras relaciones padre-hijo, pero nos ayuda a entender que ellos se relacionan e interactúan como Padre e Hijo.

 

Imagina que existiera un lugar sin padres ni hijos. En ese lugar tendrías problemas para explicar Juan 3:16: «Porque de tal manera amó Dios [el Padre] al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna». Si no entiendes el amor poderoso y natural, y la protección de un padre por su hijo, ¿cómo podrías entender lo que le costó a Dios entregar a Su amado Hijo como sacrificio?

Esta es una de las razones por las que la ausencia de un padre es perjudicial: elimina el punto de comparación entre nuestros padres en la tierra y nuestro Padre en el cielo, quien es mucho más grande. Esta es una de las razones por la que los padres que abusan de sus hijos están cometiendo una terrible ofensa: están dando una imagen falsa de la forma en que Dios el Padre se relaciona con Dios el Hijo. Nadie acusaría a Dios de abuso infantil cósmico si no existiera la realidad del abuso infantil humano. Por eso deben preocuparnos las relaciones entre personas del mismo sexo: en una pareja en la que solo hay dos madres, la imagen de Dios como Padre queda anulada.

La familia refleja el evangelio

La familia refleja la relación de la Trinidad. También ilustra la relación que está en el centro del evangelio. La buena noticia del evangelio es que Dios tiene una familia y nosotros estamos invitados a formar parte de ella. Cuando ponemos nuestra fe en Jesús, somos adoptados por el Padre y nos convertimos en Sus hijos.

Efesios 1:4-6 dice: «En amor [el Padre] nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia…». ¿Cómo podemos entender lo que significa ser acogidos como hijos de un padre amoroso si no sabemos nada de la familia?

Imagina ese lugar en el que no hay familias, en el que quizá el propio gobierno cría a los niños. En un lugar así te costaría explicar la intimidad de la relación que disfrutamos con Dios como hijos suyos. Cuando Dios nos da la salvación, no somos registrados en una institución por un burócrata, sino acogidos en una familia por un Padre. Dios nos dio una familia para que supiéramos lo que significa el hecho de que nos ofrezca  el gran honor de convertirnos en Sus hijos amados.

La familia refleja a Cristo

Además, la familia también representa a Cristo y Su iglesia. En Efesios 5 aprendemos que la relación de un esposo y una esposa siempre ha servido como un reflejo de la relación de Cristo y Su pueblo. Se nos dice: «¿Sabes cómo ama un esposo a su esposa y se sacrificaría para salvar a su esposa? Así es como Jesús ama a Su pueblo. ¿Sabes cómo una esposa responde al amor de su esposo y sigue con gozo su liderazgo? Así es como la iglesia debe responder a Jesús».

En un lugar donde no existe el matrimonio, te costaría explicar cuánto ama Jesús a Su iglesia y cómo debe responder la iglesia a ese amor. Por eso es perjudicial la redefinición del matrimonio para incluir las uniones del mismo sexo. Cristo y la iglesia se reflejan a través de la complementariedad de un esposo y una esposa, no por medio de la uniformidad de dos esposos o dos esposas.

Por eso es tan dañino que cada vez más personas opten por vivir en unión libre en lugar de casarse. Cristo y Su iglesia están representados en la permanencia pactada del matrimonio, no en la conveniencia temporal de la unión libre. El pacto, la promesa pública ante Dios y los hombres, marca la diferencia.

La familia refleja a la Iglesia

La familia refleja la Trinidad, el evangelio y a Jesucristo. También refleja a la iglesia y la relación entre los cristianos. Pasa tiempo con gente cristiana y pronto oirás a alguien hablar de «hermanos y hermanas». No se trata de una encantadora peculiaridad, sino de una realidad espiritual que se deriva de nuestra adopción en la familia de Dios. Piensa en 1 Timoteo 5:1-2, donde Pablo le dice a Timoteo: «No reprendas con dureza al anciano, sino, más bien, exhórtalo como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos, a las ancianas, como a madres; a las más jóvenes, como a hermanas, con toda pureza».

Si encontraras ese lugar donde no hay padres, madres, hermanos o hermanas, ¿cómo explicarías la forma en que deben relacionarse entre sí los miembros de la iglesia? O si encontraras un lugar donde se deshonra a los padres, se abandona a las madres, se resiente a los hermanos o se aprovechan de las hermanas, sería difícil de explicar. ¿Por qué? ¡Porque debemos relacionarnos entre nosotros como una familia!

Conclusión

Esto es lo que necesitamos entender: Dios nos ha dado la familia como una ilustración de otras cosas, una forma de entender otras realidades. Y cuanto más se parezcan nuestras familias al diseño de Dios para ellas, más claras serán esas imágenes y más cerca estarán las personas de entenderlas.

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Tim Challies es uno de los blogueros cristianos más leídos en los Estados Unidos y cuyo Blog ( challies.com ) ha publicado contenido de sana doctrina por mas de 6000 días consecutivos. Tim es esposo de Aileen, padre de dos niñas adolescentes y un hijo que espera en el cielo. Adora y sirve como pastor en la Iglesia Grace Fellowship en Toronto, Ontario, donde principalmente trabaja con mentoría y discipulado.