Lo que sea que sepamos sobre los cristianos, estamos seguros de que deben ir a la iglesia. Cada domingo, los cristianos se reúnen para alabar a Dios y compartir un tiempo de comunión. Sin embargo, ¿realmente sabemos por qué hacemos esto? ¿Nos hemos detenido a considerar el propósito de la iglesia local? En esta serie de artículos, estamos considerando el propósito de varios aspectos que damos por sentado. Al momento, hemos analizado el propósito del matrimonio, los pastores y el sexo. Hoy, ampliaremos nuestra perspectiva empezando con la familia y yendo hasta la iglesia.

Es importante tener en cuenta que nuestro enfoque no es la iglesia universal, la cual está constituida por todos los cristianos de todas las épocas y en todos los lugares. En cambio, daremos respuesta a la pregunta ¿cuál es el propósito de la iglesia local? En otras palabras, ¿por qué, al ser cristianos, nos reunimos en pequeñas congregaciones?

Perspectivas comunes de la iglesia

Al considerar por qué nos congregamos cada semana, podemos identificar rápidamente dos perspectivas no bíblicas del propósito de la iglesia local.

La primera, es que la iglesia local existe para la evangelización. A la luz de esta perspectiva, el propósito primario de la iglesia local es acercarse a personas que no han sido alcanzadas por la fe cristiana. En este orden de ideas, la iglesia es principalmente evangelística en su misión. Este es el corazón del movimiento de la “iglesia sensible al buscador” que fue liderado por Bill Hybels y Rick Warren, con el libro de Warren “Una iglesia con propósito”The Purpose Driven Church—, que sirvió como su texto medular. Al ser la evangelización el propósito principal de la iglesia, cualquier cosa que la iglesia haga —desde predicar hasta alabar, así como el diseño de sus instalaciones— debe estar determinado por las necesidades que se perciben en los que aún son ajenos a la iglesia. Así, la iglesia debe hacer todo lo posible para ser un lugar en donde se sientan bienvenidos y cómodos. Warren dice, “Una vez que conozca su objetivo [los no creyentes], determinará muchos de los componentes de un servicio enfocado en quienes están buscando: el estilo de música, los temas del mensaje, las artes creativas y mucho más”. Esta perspectiva consiste en que entre más parecido pensemos a los no creyentes, seremos más efectivos en acercarlos a la iglesia y a Cristo. “Es mi profunda convicción”, dice Warren, “que cualquiera puede ser ganado para Cristo si descubres la clave para llegar a su corazón”. El lugar ideal para comenzar es con las necesidades que se perciben en la persona.

La segunda perspectiva común es que la iglesia existe para el discipulado. De acuerdo con este postulado, el propósito de la iglesia es atender las necesidades de los cristianos. Muchas personas se oponen al movimiento de iglesia sensible al buscador y afirman que la iglesia existe para el discipulado, para servir y fortalecer a los cristianos. Quienes piensan así, afirman que, en lugar de poner toda su energía en la evangelización, la iglesia debería poner toda su energía en el discipulado. En lugar de tomar decisiones a partir de las preferencias de los no creyentes, la iglesia debería entonces tomar decisiones basándose en las preferencias de los cristianos. De esta manera, la edificación del cuerpo de Cristo se convierte en el propósito fundamental de la iglesia local.

Exponiendo el error

Ambas perspectivas son problemáticas por diferentes razones. La primera, que indica que la iglesia local existe para aquellos que la están buscando, asume que los no creyentes conocen lo que más necesitan. Además, presupone que sus deseos espirituales son genuinos y que, al seguirlos, llegarán a la verdad y serán salvos. Mientras que Jesús prestó atención a las necesidades de la multitud de no creyentes, Él también se aseguró de señalar su más grande necesidad: la vida eterna en Él (Juan 6:26-27). Su búsqueda, en últimas, era centrada en sí mismos, y los llevaría solamente a la gran condenación.

En vista de que esta perspectiva enfatiza los deseos y necesidades de los no creyentes, es inevitable y lógico que la iglesia se termine pareciendo al mundo. Ya que la iglesia busca adaptarse al mundo para poder ganarlo, esta termina por parecerse al mundo. Aunque Charles Spurgeon anticipó este movimiento de crecimiento eclesiástico, fue muy consciente sobre la tentación de permitir que el mundo influyera en la iglesia. Spurgeon dijo: “Creo que una de las razones por las que la iglesia de Dios en este momento tiene tan poca influencia sobre el mundo, es porque el mundo tiene mucha influencia sobre la iglesia”. Nuevamente, “La iglesia que más le gusta al mundo es seguramente la que Dios aborrece”. Las dos últimas décadas de crecimiento de la iglesia han demostrado que este modelo es defectuoso en sus fundamentos.

La segunda perspectiva, que señala que la iglesia local existe para cubrir las necesidades de los cristianos, está más próxima a las prioridades de la Biblia, pero aún carece de ellas en formas significativas. En gran medida, simplemente recoge el consumismo del movimiento del buscador sensible con un nuevo público objetivo, de modo que las necesidades que se perciben en los cristianos se convierten en el factor determinante de todo lo que hace la iglesia. Carl Trueman dice lo siguiente: “Cuando la iglesia es sólo un producto más para comprar o dejar en el estante, entonces el marketing, y no la teología, se convierten en las fuerzas motrices de su vida”.

Un énfasis excesivo en la satisfacción de las necesidades o los deseos de los cristianos puede llevar a una iglesia a descuidar la Gran Comisión y a privarla del celo por alcanzar a los perdidos. Iglesias que se apegan a esta perspectiva se enfocan en la “fidelidad” o “liderazgo”, pero con frecuencia, esas palabras simplemente encubren una falta de celo por la evangelización. J.D. Greear dice: “Sin la misión, una iglesia no es una iglesia. Es sólo un grupo de cristianos desobedientes conviviendo”. No tenemos que buscar demasiado para encontrar muchos ejemplos de iglesias que están llenas de cristianos bien educados que no han visto a nadie ser salvo en mucho tiempo.

¿Qué dice la Biblia sobre la iglesia?

La Biblia no nos ha dejado sin información respecto al propósito y la centralidad de la iglesia local. La iglesia local existe para Dios y para su gloria. Charles Bridges dice “La Iglesia es el espejo que refleja el brillo del carácter Divino”. Es la gran escena, en la que las perfecciones de Jehová se muestran al universo”. Cuando comprendemos que la iglesia local existe por Dios y para Dios, vemos que la gloria de Dios, no las necesidades de las personas salvas y no salvas, está destinada a ser el factor determinante de todo lo que la iglesia haga. La iglesia hace énfasis en alcanzar a los perdidos y también en la edificación de los creyentes, pero en maneras que honran a Dios y que son coherentes con su voluntad. Asegura que tanto el método como el mensaje de la iglesia traigan gloria a su nombre.

Dentro de ese propósito amplio y completo, podemos discernir varios objetivos subsiguientes. Mark Dever lo resume de esta manera:  “Los fines propios de la vida y las acciones de una iglesia local son el culto a Dios, la edificación de la iglesia y la evangelización del mundo. Estos tres fines sirven a su vez para la gloria de Dios”. La iglesia local existe para glorificar a Dios a través de adorarle, edificar a su pueblo y evangelizar al mundo.

La iglesia local existe para glorificar a Dios al adorarle. Nos reunimos para adorar a Dios en formas que Él ha revelado en la Biblia. Esta distintiva adoración cristiana no está basada en los antojos de los creyentes o no creyentes, sino que está cuidadosamente basada en la Biblia. El ministerio 9Marcas ha resumido los fundamentos de la adoración cristiana en simples términos: “Leer la Biblia, predicar la Biblia, orar la Biblia, cantar la Biblia y ver la Biblia”. Los cultos son medios de gracia mediante los cuales Dios nos habla y nos transforma a través de su palabra.

La iglesia local existe para glorificar a Dios al edificar a su pueblo. La comunidad de cristianos se reúne para gozar de la verdadera adoración cristiana. Esto es mucho más que conversar y reunirse a almorzar, más bien, es un ministerio crucial de uno a uno en el que reconocemos que todos somos ministros de la Palabra de Dios y responsables del bienestar de las almas de otras personas. “Sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor” (Efesios 4:15-16). Tim Chester y Steve Timmins escriben, “Es en la familia de Dios que puedo cuidar y ser cuidado; amar y ser amado; perdonar y ser perdonado; confrontar y ser confrontado”. Todo cuanto es necesario para el trabajo de ser un discípulo del Señor Jesucristo.

La iglesia local existe para glorificar a Dios y evangelizar el mundo. Una iglesia saludable es una iglesia que evangeliza. Un sermón completo es aquel que llama a los perdidos a ir a Cristo y ser salvos. Aunque la iglesia es, en primer lugar, la congregación del pueblo de Dios, también es una congregación a la que se invita a los no creyentes a escuchar el evangelio y verlo vivido por los cristianos. Las iglesias que se vuelven insulares en lugar de evangelistas acabarán perdiendo su amor, su celo y su vitalidad. Cuando se trata de la evangelización de una iglesia, D.A. Carson dice: “Evangelizar o morir”.

Conclusión

La iglesia local fue fundada por Dios para los propósitos de Dios y la gloria de Dios. Nuestra tarea no es definirla según nuestros propios deseos o los de cualquier otra persona, sino aprender cómo la define Dios, y luego obedecerle. En última instancia, la iglesia existe para dar gloria a su nombre a través de la adoración, el discipulado y la evangelización. En este sentido y en muchos otros, la iglesia local es el plan de Dios. Es la esperanza del mundo.

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Tim Challies es uno de los blogueros cristianos más leídos en los Estados Unidos y cuyo Blog ( challies.com ) ha publicado contenido de sana doctrina por mas de 6000 días consecutivos. Tim es esposo de Aileen, padre de tres niños. Adora y sirve como pastor en la Iglesia Grace Fellowship en Toronto, Ontario, donde principalmente trabaja con mentoría y discipulado.