Esto tiene que ver con lo que dije antes de no estar a solas con el pecado. Pero seamos más específicos.

Si luchas con mirar pornografía en tu teléfono o laptop, no las coloques en lugares privados como tu recámara, tu oficina, tu garaje o tu “madriguera” privada. Suena sencillo, pero hacerlo es difícil.

Recientemente, tomé unas vacaciones de las redes sociales. Durante la pausa, aprendí que si tengo las aplicaciones de Facebook, Twitter e Instagram en mi teléfono, no puedo impedir abrirlas. En teoría, no debería de importar. Yo debería ser capaz de no abrirlas. Pero no podía resistir la tentación. Así que las borré de mi teléfono para eliminar la tentación. Andy Crouch escribe: “Cada vez más material de investigación psicológica apunta a que nuestro suministro de fuerza de voluntad (la habilidad para tomar decisiones difíciles que van en contra de nuestros instintos o preferencias) es limitada”. Por lo tanto, él sugiere que cuando estamos en completo control de nuestras mentes, debemos poner barreras en nuestras vidas que nos empujen hacia las decisiones correctas.[1] Simplemente tener la computadora en un lugar público no te detendrá de mirar pornografía, pero te empujará en esa dirección.

A menudo vemos en la Biblia la necesidad de ser empujados. En el libro de Números, el pueblo de Dios murmuró contra Él. Así que Dios los castigo con serpientes venenosas que los mordían. Cuando el pueblo confesó su pecado, el Señor mandó a Moisés: “Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá” (Nm 21:8). Moisés lo hizo así y el pueblo vivió. Esta serpiente de bronce se convirtió en el trofeo de la gracia de Dios y de Su salvación. Por esto, Jesús compara Su muerte levantado en una cruz a esta serpiente que fue levantada (Jn 3:14–15).

Pero hay más. Mucho antes de Jesús, el rey Ezequías tuvo que destruir la serpiente de bronce porque se volvió una trampa y una piedra de tropiezo (2 R 18:4). La gente adoraba a la serpiente en vez de al Salvador. Habría sido ideal mantener a la serpiente y orar por un cambio de corazón. Pero las acciones de los israelitas probaron que mantener la serpiente no funcionaría. La tentación era demasiado fuerte. Así que Ezequías tuvo que suprimir completamente el problema.

De manera similar, necesitas eliminar la tentación quitando toda pantalla de cualquier recámara con puertas cerradas. Si eres padre, coloca todas las pantallas en lugares públicos, sin importar si piensas o no que tus hijos batallan con esto. No es solo un problema cuando tienes un adolescente en casa. Si yo me vi expuesto a la pornografía a los ocho años, antes de la pornografía por internet, pienso que debemos ser mucho más vigilantes ahora. Aun una exposición breve y accidental a la pornografía puede causar daño y ya no es difícil resultar expuesto por accidente. Es impresionantemente fácil abrir un video indecente de YouTube o un correo electrónico basura provocativo, en especial si eres un niño que pasa, en promedio, cinco horas por día entre semana mirando una pantalla.[2]

Además, los videojuegos y las aplicaciones pueden ser grandes culpables en la exposición intencional y no intencional a la pornografía.  Simplemente colocar la computadora en un espacio público debe impedirte caer en muchas tentaciones, así como prevenir que las exposiciones accidentales se conviertan en algo mucho peor.

Preguntas de diagnóstico

  1. ¿Alguna vez te has visto expuesto accidentalmente a la pornografía? ¿Cuál fue el daño?
  2. ¿Qué pantallas necesitas quitar de lugares privados? ¿Esto significa que deberías comprar una alarma de buró y no usar tu teléfono?

Puedes adquirir el libro en Amazon.com

 


[1] Crouch, The Tech-Wise Family [Familias tecnológicamente sabias], 33.

[2] Ibid., 108.