Siguiendo con nuestro relato centrado en la península ibérica, profundicemos en el mundo del Siglo XVI en el que se gestan los principales hechos que dieron origen a la Reforma Protestante; pero en esta ocasión, veámoslos dentro del entorno de los que combatieron y se resistieron a dicha reforma, es decir, los artífices de la contrarreforma católica romana.

Causas Políticas

Para Carlos V de España, su reinado fue la continuación del cesaropapismo establecido desde la ‘conversión del emperador Constantino’ al cristianismo durante el siglo IV, y la institucionalización del mismo, en el “ungimiento” del rey franco Carlomagno en el siglo IX; por tal motivo, se consideró “cabeza secular de una cristiandad unida, vicario de Dios en estrecha colaboración con el papa, cuyo gobierno espiritual era deber suyo defender”. (1)

Esta concepción política de origen medieval sustentó el llamado “derecho divino de los reyes” que aseguraba el dominio gubernamental de una élite especialmente aprobada por Dios a través del Papa para dominar los pueblos europeos, sin mucha posibilidad de cambio ni participación del pueblo común en las cuestiones del poder; hecho que se demuestra en los lazos familiares de Carlos V con diferentes coronas de Europa.

En el mundo hispánico hubo voces en la misma corte que cuestionaron tal concepción del gobierno civil, especialmente en lo relacionado a la corrupción del gobierno papal y su injerencia en los asuntos civiles. Personajes como Alfonso de Valdés y su hermano Juan cuyos familiares padecieron a manos de la Inquisición, fueron asociados al protestantismo, aunque en esencia serán más humanistas que reformados; como leemos en los escritos de Alfonso, publicados luego de su muerte.

Causas Geográficas

Los vastos territorios controlados por Carlos V hicieron al imperio muy vulnerable al influjo de diferentes ideologías religiosas que llegaban de muchas partes como notamos en sus respectivos límites con aquellos que, a la sazón, serán tolerantes con el protestantismo, como los Países Bajos, Baja Navarra, Sajonia, parte de Polonia y Hungría; tierras que, perteneciendo a su imperio, no podrán confesarse católicos romanos en su totalidad, como sí lo hará España.

La península ibérica es un paso marítimo hacia el sur con el mediterráneo y hacia el occidente por el atlántico, un paso terrestre por el nororiente con el resto de Europa, y por el sur con el norte de África; hecho que, sumado a las diversas islas que poseyeron, sirvieron para que hubiese una interacción de casi todo el mundo con lo que ahora llamamos España y ésta, con casi el resto del mundo desde principios del siglo XV y principios del XVI.

Así que, no podemos pensar en el pueblo hispano como ignorante, oscurantista o atrasado al mundo que se está abriendo paso durante el siglo de la exploración, porque en este momento, el incipiente protestantismo era visto como una de las muchas herejías con las que luchaba la “reforma del clero hispánico”; estamos hablando que la era en que nace la reforma protestante, es la misma de cúspide de la literatura española, de la cual “España le debe a Isabel, las bases del que será el siglo de oro” (2).

Causas Culturales

Ya iniciada la “era de la reforma”, podemos decir de este período del siglo XV y XVI se dan a conocer las más grandes reformas del cristianismo occidental en toda su historia, como son: “la reforma católica romana, la reforma protestante, la reforma radical y la reforma humanista” (3). La reforma española debe ser vista como una en donde todas ellas convergen.

Es en la mezcla de estas diferentes ramas, que debemos ir notando las visiones sobre lo que significaría la concepción de la reforma en Hispania; puesto que, los hegemónicos católicos romanos quedarán satisfechos con la llamada contrarreforma con los nombres de Ignacio de Loyola y la recién creada orden de los jesuitas a la cabeza (1540), quienes además de luchar contra el protestantismo y los excesos del humanismo, se colocaron a la cabeza de las misiones en el nuevo mundo.

Un fenómeno bastante complejo es el hecho de la reforma protestante y su relación con la humanista, debido a que, en un inicio, parecen dos rutas hacia un mismo camino, pero que finalmente, se van separando en la consecución de sus respectivos objetivos. En España, se verá la reforma protestante, siendo impulsada por la influencia humanista de las clases altas, y estorbada por los excesos del ala radical del anabaptismo dentro del vulgo, que creció en lo que hoy es Holanda, para aquel tiempo bajo el control del imperio español.

Dentro de los que promovieron la reforma protestante en España, están: Johann Froben impresor y traductor de los comentarios de Lutero, el canciller Pedro de Lerma, Juan de Vergara uno de los traductores de la políglota complutense, Juan Gil obispo de Tortosa, Francisco de Enzinas traductor del NT del griego al castellano, Julián Hernández el contrabandista de libros, Rodrigo de Varela y Cristóbal Lozada los fundadores de una congregación evangélica en Sevilla, entre otros; la mayoría siendo muy cultos, fueron procesados por la Inquisición (4).

Causas Económicas

Es en Sevilla donde más crece la nueva fe protestante, y no por casualidad; porque allí se eligió como puerto y puerta a las indias orientales por parte de los reyes católicos desde 1503; de manera que por allí entran los escritos luteranos, las traducciones de la Biblia al español y los primeros que abrazan la nueva fe son los mercaderes, porque les conviene en materia financiera ya que el papado condenaba la usura desde Clemente V en 1311, a diferencia de los reformadores como Calvino como consta en sus sermones sobre Deuteronomio, entre otros. (5)

No olvidemos tampoco la expulsión de los judíos de los diversos países de Europa y sus juicios mediante la Inquisición que dejaba a las autoridades disponibilidad de sus recursos materiales, lo cual benefició a la península en cuanto a control financiero, pero la perjudicó en cuanto a disponibilidad de prestamistas, comerciantes y artistas; muy útiles para llevar adelante las travesías marítimas y de conquista transcontinental.

En razón de lo anterior, y la complejidad del momento, Carlos V tuvo que buscar banqueros alemanes de la casa Welser quienes, obtuvieron permiso de explorar lo que hoy es Haití y República Dominicana, Venezuela, Colombia y parte de México desde 1528. Luego de sus exploraciones perdieron la concesión por asuntos múltiples, entre ellos, conflictos de administración y la evangelización en los nuevos territorios. (6)

Causas Religiosas

La presencia germana conocida en América por parte de posibles simpatizantes con el luteranismo, sumada a la expedición enviada por Calvino desde Ginebra en 1557 hacia la Francia Antártica (hoy conocida como la parte de la bahía Guanabara en Rio de Janeiro Brasil), al mando del capitán Villegagnon compañero de estudios del reformador de Ginebra en París; son los primeros intentos de misión protestante en América.

Después de la tragedia de la colonia francesa en Brasil (1555-1557), donde se rechaza el protestantismo y se impone el catolicismo en dicho asentamiento, se escribió la primera confesión de fe protestante en la que hombres como Jean de Bordel, sellaron su testimonio con su sangre derramada por la causa del protestantismo en el nuevo mundo.

Es entonces donde juntamos todas las causas llegando al pilar que definirá la reforma protestante en materia teológica: la cuestión de la autoridad. La causa material de la reforma protestante es la justificación sólo por medio de la fe, mientras que la causa formal es la autoridad de la Escritura. “Hacia 1530, la verdadera cuestión era de Autoridad”. Así que, “no estaba claro quién, ya fuera el emperador, los príncipes, los magistrados o el pueblo, estaba autorizado a decidir cuál de las versiones del cristianismo era correcta”. (7)

Notas:

  1. R. Elton. La Europa de la Reforma. Editorial Siglo XXI. Pág. 30. Versión Kindle.
  2. Justo L. González. Historia del Cristianismo. Editorial Unilit. Tomo 2. Pág. 25.
  3. Manfred Svensson. Reforma Protestante y Tradición Intelectual Cristiana. Editorial Clir. Págs. 14-15.
  4. Ricardo Cerni. Historia del Protestantismo. Editorial Estandarte de la Verdad. Págs. 83-84.
  5. https://www.bibliaplus.org/es/commentaries/3/comentario-biblico-de-juan-calvino/deuteronomio/23/19 (Nótese que se promueve la liberalidad desde el individuo, no desde lo jurídico ni desde lo eclesiástico como lo hizo Roma desde Clemente V en 1311).
  6. Justo L. González. Historia del Cristianismo. Editorial Unilit. Tomo 2. Pág. 195.
  7. Peter H. Wilson. El Sacro Imperio Romano Germánico. Ediciones Desperta Ferro. Pág. 106-107.

 

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John Edgar Sandoval
John Edgar Sandoval es cristiano desde niño, esposo de Cindy Juliana y padre de Christopher (5) y Francis (2). Pastor plantador de la Iglesia Cristiana Reformada de Bucaramanga, Colombia. Ordenado al Santo Ministerio por el Presbiterio Andino de la Iglesia Reformada Evangélica Presbiteriana de Colombia. Miembro de la Junta Directiva del Seminario Reformado Latinoamericano. Profesor de Teología Histórica y Misiones Reformadas en América Latina.