¿Qué es la influencia?

Influenciar es sembrar ideas y conceptos en la mente de otros: valores, modales, verdades, conceptos, actitudes, etc. Influenciar es diferente a manipular, en el sentido de que manipular es obtener algo que yo quiero, mientras que influenciar es obtener algo que Dios quiere.

Nosotras, como mujeres, podemos influenciar en todo momento, aun cuando no nos damos cuenta estamos sembrando algo en la mente y la vida de los demás.

Siempre recuerdo el ejemplo de mi gran amiga Yoli. Una vez visitamos la casa del Pastor Mallen y Yoli, ellos siempre nos hacían sentir como en casa; pero recuerdo particularmente aquel día, estábamos preparando algo del desayuno y llegó la hora los niños levantarse y vi cómo de una manera tan hermosa y sutil Yoli fue a levantar a uno de sus hijos. Ella le hacía cosquillas, le pasaba la mano, lo invitaba a levantarse de una manera tan amorosa, y eso me marcó y me enseñó mucho acerca del trato que debemos tener para influenciar una actitud positiva en otros.

“Pero el consolador, el Espíritu Santo, A quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho” (Jn. 14:26).

¿A quién debemos influenciar?

A todo el que nos rodea, incluso por las redes sociales que es tan común ahora seguir los pasos de las personas. Desde los niños pequeños, hasta personas mayores. Podemos influenciar a nuestros hijos, estudiantes, sobrinos, amigos, compañeros del trabajo, a los jóvenes, a nuestros empleados; en fin, a todo el que se nos presenta en el camino.

Lo importante es influenciar de manera tal, que lo que sea que proyectemos, glorifique a Dios para que por medio de nosotras lleguen más personas a los pies de Cristo.

¿En cuáles áreas somos influyentes?

En todas las áreas de nuestras vidas vamos a influenciar. Ahí es donde debemos pedir a Dios que nos ayude a poder influir de manera positiva, que todo lo que llegue a través de nosotros sea de bendición para otros, que eso que hacemos glorifique a Dios.

En el hogar, debemos influir teniendo una buena actitud, dando amor, ayudando al esposo. Recuerda que Dios nos creó como la ayuda idónea de nuestros esposos.

Debemos ensenar que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, como dice la palabra en Génesis 2:18: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. Dios nos dice en su palabra que el hombre dejara a su padre y a su madre para unirse a su mujer. No habla de hombre con hombre o de mujer con mujer, Dios habla claramente de un hombre y una mujer.

Debemos influenciar enseñando que un bebé es una vida, es una persona, como dice Salmos 139:13-16 “Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vio tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas”.

Las mujeres de esta generación entienden que un bebé puede atrasarles en sus metas de la vida, que es un problema, o que no les permitirá hacer cosas o lograr cosas que ellas quieren; debemos enseñarles que no es así, un bebé siempre es una bendición y es una vida que llega a nosotras para cuidar de ella.

¡Debemos decir NO al aborto! Enseñemos a nuestras jóvenes que el aborto es pecado, es un crimen. “E hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones y agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, provocándole a ira” (2 Rey- 17:17).

Un bebé tiene emociones aun desde el vientre de su madre. “Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre” (Luc. 1:44).

Debemos enseñarles a nuestros hijos, jóvenes, estudiantes, sobrinos y demás personas a nuestro alrededor, que la imagen de Dios está en cada persona, sin importar el color de piel, el pelo, la estatura, la educación, el nivel económico, o el estatus social. Es una criatura de Dios, donde Él puso su imagen y dignidad.

Debemos enseñar que Dios creó solo dos sexos, no ochenta como dicen ahora que hay, sino DOS: masculino y femenino. Esto es algo con lo que el mundo está siendo demasiado abierto, entienden que cada persona puede ser lo que sienta que es, pero la verdad es que Dios desde que creó al hombre y a la mujer, así los llama en todo momento en la Palabra. Debemos llevar la verdad de la Palabra de Dios a todo aquel que quiere cambiarla o tergiversarla.

Enseñemos a nuestros jóvenes que debemos elegir jueces y autoridades en nuestros países que gobiernen conforme a la Palabra de Dios, conforme a lo que Dios manda. Así podremos tener un país que hace las cosas conforme a Dios y tener ejemplo de autoridades que se rigen por lo que Dios nos dice a través de Su Palabra.

Es difícil, ya que a veces hay casos en los que ningún candidato pareciera estar de acuerdo con los principios que Dios manda, pero tenemos el deber de analizar cuál de las opciones gobernaría de acuerdo con la Palabra de Dios y en base a eso, elegir.

Debemos enseñar acerca de la adopción, así como Dios nos adoptó en Cristo, nosotros también debemos adoptar y ayudar a los huérfanos. Debemos enseñarles a nuestros hijos, estudiantes, jóvenes que no todo es estudio, atletismo, escuela o tener dinero. Dios necesita misioneros y plantadores de iglesias.

Seamos influencia, vivamos el evangelio, mostremos a otros La Verdad.

Artículo anteriorLo que debí haber hecho diferente como maestro
Artículo siguienteBienaventurados los inofendibles
Vilma Mata de Méndez
Vilma Mata de Méndez, es consejera, entrenada por Faith Biblical Counseling y maestra de Estudios Bíblicos. Tiene un certificado Estudio de mujeres de AACC. La salvó el Señor en sus años de universidad cuando estudiaba Arquitectura. Está casada hace 30 años con el pastor Luis Méndez, tienen tres hijos, dos casadas. Sirvieron 11 años en Minneapolis, Minnesota bajo el ministerio del pastor John Piper, donde tomó clases de Fundamentos de Teología. Hoy día entrenan a consejeros bíblicos en la Iglesia Bautista Internacional y sirven a los jugadores de béisbol y a sus esposas en MLB en Arizona, lugar donde residen.