Siempre es un gran acontecimiento que Nancy Pearcey publique un nuevo libro. Es un placer especial cuando ese lanzamiento es programado para el inicio de un nuevo año. Tal es el caso de Ama tu cuerpo: Respuesta a preguntas difíciles sobre la vida y la sexualidad. En esta obra, la autora aporta su voz única a algunas de las cuestiones morales más apremiantes de nuestros días. En Ama tu cuerpo, promete:«iremos más allá de los titulares engañosos y los lemas de moda para descubrir la cosmovisión que impulsa la ética secular. Al aprender los principios fundamentales de esta cosmovisión, podrás interactuar de forma inteligente y compasiva con todos los retos morales más controvertidos de la actualidad».

Y, en efecto, eso es exactamente lo que ella hace y ofrece. Como en todas sus obras, Nancy Pearcey muestra que la cosmovisión que prevalece en nuestro entorno implica una realidad de dos niveles que sitúa la teología y la moral en el ámbito de lo privado, subjetivo y relativista, mientras que ubica a la ciencia en el ámbito de lo público, objetivo y válido para todas las personas. Por tanto, la ciencia secular reina sobre todos los demás asuntos, incluyendo la fe. Esto conduce a una división entre hechos y valores, en la que los valores se sitúan en el primer ámbito y los hechos en el segundo. Tus valores son para que rijan tu vida, tal vez, pero no tienen relevancia para el resto de la humanidad.

En Ama tu cuerpo, Pearcey demuestra cómo esta misma división está en el corazón de muchos de los problemas morales actuales. El mundo que nos rodea descuida la unidad central de los seres humanos y, en cambio, nos divide en seres de dos niveles. «El cristianismo sostiene que el cuerpo y el alma forman una unidad integrada, que el ser humano es un alma encarnada. Por el contrario, la teoría de la persona implica un dualismo de dos niveles que pone al cuerpo en contraste con la persona, como si fueran dos cosas separadas que simplemente están adheridas. En consecuencia, degrada el cuerpo como algo extrínseco a la persona, como algo inferior que puede utilizarse con fines puramente pragmáticos».

Tras una minuciosa introducción que te pondrá al día si no has leído las obras anteriores de Pearcey, la autora centra su atención en seis temas clave, cada uno de los cuales se puede explicar y combatir mediante una correcta comprensión de la cosmovisión secular que los sustenta. En el capitulo El gozo de la muerte, muestra cómo el dualismo cuerpo/persona está detrás de los argumentos a favor del aborto y el infanticidio, mientras que en Estimado componente , analiza la eutanasia, la investigación con células madre e incluso el creciente movimiento hacia el transhumanismo. El cuarto capítulo, Sexo esquizoide, muestra cómo la cultura del sexo casual, tan extendida hoy en día en los campus universitarios, pretende liberar el cuerpo, pero en realidad disminuye su importancia. Los capítulos El cuerpo insensato y Transgénero, transrealidad abordan la homosexualidad y el transexualismo. El último capítulo, La diosa de la elección ha muerto, pasa del individuo a la sociedad en general.

En conjunto, se trata de un libro poderoso que aporta la voz única y singularmente útil de Pearcey a cuestiones cruciales. «Vivimos en un páramo moral», afirma, «donde los seres humanos buscan desesperadamente respuestas a preguntas difíciles sobre la vida y la sexualidad. Pero hay esperanza. En el páramo podemos cultivar un jardín. Podemos descubrir una moral basada en la realidad que exprese una visión positiva y de afirmación de la vida de

la persona humana, una visión más inspiradora, más atractiva y más liberadora que la cosmovisión secular». Lee este libro para crecer en tu capacidad de hacer precisamente esto.

Este artículo se publicó originalmente en Challies.

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Tim Challies es uno de los blogueros cristianos más leídos en los Estados Unidos y cuyo Blog ( challies.com ) ha publicado contenido de sana doctrina por mas de 6000 días consecutivos. Tim es esposo de Aileen, padre de dos niñas adolescentes y un hijo que espera en el cielo. Adora y sirve como pastor en la Iglesia Grace Fellowship en Toronto, Ontario, donde principalmente trabaja con mentoría y discipulado.